
Me ha pedido que le de su espacio, que ella tiene derecho al suyo, y que es igual de íntimo que el mío… No tuve más remedio que concedérselo. La vi, cómo resuelta ha tomado su equipaje, metió dos ó tres prendas, me dijo que a donde se dirige no necesita muchos vestidos. No me dijo a donde iba, supuse que al mar ó a la luna, a donde a las dos nos gusta… para donde corremos en momentos de emergencia, cuando el alma ya no puede seguir por si sola…
Mi Musa es especial y merece todo mi respeto… la necesito, pero la quiero aquí sólo si es su deseo estar conmigo… de otro modo, no lo disfrutaría… no me gusta forzar las cosas, ella lo sabe, si alguien me entiende, es ella, quien ha vivido tantos años conmigo…
La conocí cuando era muy pequeña, una tarde de domingo, en la plaza de mi vecindario, cuando un maestro me dejó como tarea, un escrito… ahí fue cuando se presentó conmigo y nunca me había dejado, nunca me pidió una tregua, así que supongo que es un descanso necesario…Trataré de ser paciente y respetar su silencio…
Musa de mi alma… sabes que cuento contigo… que sin ti, no soy nada y contigo, llego hasta el infinito…

