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viernes, 11 de diciembre de 2009

No estás deprimido, estás distraído...

No estás deprimido, estás distraído.
Facundo Cabral



No estás deprimido, estás distraído, distraído de la vida que te puebla. Tienes corazón, cerebro, alma y espíritu entonces como puedes sentirte pobre y desdichado. Distraído de la vida que te rodea: delfines, bosques, mares, montañas, ríos. No caigas en lo que cayó tu hermano, que sufre por un ser humano cuando en el mundo hay 5,600 millones. Además no es tan malo vivir solo.


Yo la paso bien, decidiendo a cada instante lo que quiero hacer, y gracias a la soledad me conozco, algo fundamental para vivir. No caigas en lo que cayó tu padre, que se siente viejo porque tiene 70 años, olvidando que Moisés dirigía el éxodo a los 80 y Rubinstein interpretaba como nadie a Chopin a los 90 tan sólo por citar dos casos conocidos.


No estás deprimido, estás distraído, por eso crees que perdiste algo, lo que es imposible, porque todo te fue dado. No hiciste ni un solo pelo de tu cabeza por lo tanto no puedes ser dueño de nada. Además, la vida no te quita cosas, te libera de cosas. Te aliviana para que vueles más alto, para que alcances la plenitud. De la cuna a la tumba es una escuela, por eso lo que llamas problemas son lecciones, y la vida es dinámica, por eso está en constante movimiento, por eso sólo debes estar atento al presente, por eso mi madre decía –yo me encargo del presente, el futuro es asunto de Dios, por eso Jesús decía, -el mañana no interesa, el traerá nueva experiencia, a cada día le basta con su propio afán.


No perdiste a nadie, el que murió simplemente, se nos adelantó porque para allá vamos todos. Además lo mejor de él, el amor, sigue en tu corazón. ¿Quién podría decir que Jesús está muerto? No hay muerte: hay mudanza. Y del otro lado te espera gente maravillosa: Gandhi, Michelangelo, Whitman, San Agustín, la Madre Teresa, tu abuela y mi madre, que creía que la pobreza está más cerca el amor, porque el dinero nos distrae con demasiadas cosas, y nos aleja por que nos hace desconfiados.


No encuentras la felicidad y es tan fácil, sólo debes escuchar a tu corazón antes que intervenga tu cabeza, que está condicionada por la memoria y complica todo con cosas viejas, con órdenes del pasado, con prejuicios que enferman que encadenan, la cabeza que divide, es decir empobrece, la cabeza que no acepta que la vida es como es, no como debería ser.


Haz sólo lo que amas y serás feliz, y el que hace lo que ama, está benditamente condenado al éxito, que llegará cuando deba llegar, porque lo que debe ser será, y llegará naturalmente. No hagas nada por obligación ni por compromiso, sino por amor. Entonces habrá plenitud, y en esa plenitud todo es posible. Y sin esfuerzo porque te mueve la fuerza natural de la vida, la que me levantó cuando se cayó el avión con mi mujer y mi hija; la que me mantuvo vivo cuando los médicos me diagnosticaban 3 ó 4 meses de vida.


Dios te puso un ser humano a cargo, y eres tú. A ti debes hacerte libre y feliz, después podrás compartir la vida verdadera con los demás. Recuerda a Jesús: Amarás al prójimo como a ti mismo. Reconcíliate contigo, ponte frente al espejo y piensa que esa criatura que estás viendo es obra de Dios; y decide ahora mismo ser feliz porque la felicidad es una adquisición, no algo que te llegará de afuera, además la felicidad no es un derecho sino un deber, porque si no eres feliz, estás amargando a todo el barrio. Un solo hombre que no tuvo ni talento ni valor para vivir, mandó a matar seis millones de hermanos judíos.


Hay tantas cosas para gozar y nuestro paso por la tierra es tan corto, que sufrir es una pérdida de tiempo. Tenemos para gozar la nieve del invierno y las flores de la primavera, el chocolate de la Perugia, la baguette francesa, los tacos mexicanos, el vino chileno, los mares y los ríos, el fútbol de los brasileros, Las Mil y Una Noches, la Divina Comedia, el Quijote, el Pedro Páramo, los boleros de Manzanero y las poesías de Whitman, Mahler, Mozart, Chopin, Beethoven, Caravaggio, Rembrant, Velásquez, Picasso y Tamayo entre tantas maravillas.


Y si tienes cáncer o sida, pueden pasar dos cosas y las dos son buenas; si te gana, te libera del cuerpo que es tan molesto: tengo hambre, tengo frío, tengo sueño, tengo ganas, tengo razón, tengo dudas….y si le ganas, serás más humilde, más agradecido, por lo tanto fácilmente feliz. Libre del tremendo peso de la culpa, la responsabilidad, y la vanidad, dispuesto a vivir cada instante profundamente como debe ser.


No estás deprimido, estás desocupado. Ayuda al niño que te necesita, ese niño será socio de tu hijo. Ayuda a los viejos, y los jóvenes te ayudarán cuando lo seas. Además, el servicio es una felicidad segura, como gozar a la naturaleza y cuidarla para el que vendrá. Da sin medidas y te darán sin medidas.


Ama hasta convertirte en lo amado, más aún hasta convertirte en el mismísimo amor. Y que no te confundan unos pocos homicidas y suicidas, el bien es mayoría pero no se nota porque es silencioso, una bomba hace más ruido que una caricia, pero por cada bomba que le destruya hay millones de caricias que alimenta a la vida.


El bien se alimenta de si mismo, el mal se destruye así mismo, si los malos supieran que buen negocio es ser bueno, serían buenos aunque sea por negocio.


No estás deprimido, estás distraído. Si escucharas al otro, al que llevas dentro, lo sabrías todo, en todo encontrarías algo para ti, entonces te elevarías constantemente y ya no habría confusión, sino matices, y en esa serenidad no buscarías nada, entonces encontrarías todo y estando en el presente dirías y harías lo que hay que decir y hacer a cada momento natural y graciosamente sin esfuerzo, lo que haría que tu relación con los demás fuera plena, y al crecer en el amor serías más creativo, sin límites ni condiciones, la ignorancia nos hace sentir encerrados y mortales, es decir que nos encerramos y nos limitamos solos, el miedo nos distrae del amor, que es sabio y valiente porque sabe que no hay ni medidas.


No estás deprimido, estás distraído de las maravillas que suceden alrededor tuyo desde nacimientos a cosechas, desde revoluciones a conciertos, desde campeonatos de fútbol a viajes interplanetarios.


No estás deprimido por algo que pasó, sino distraído del todo que es AHORA MISMO.

lunes, 7 de diciembre de 2009

Puedo escribir los versos más tristes esta noche...

Puedo escribir los versos más tristes esta noche...
Poema No. 20
Pablo Neruda


POEMA XX

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.


Escribir, por ejemplo: "La noche está estrellada,y tiritan, azules, los astros, a lo lejos."El viento de la noche gira en el cielo y canta. Puedo escribir los versos más tristes esta noche.Yo la quise, y a veces ella también me quiso.


En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.La besé tantas veces bajo el cielo infinito. Ella me quiso, a veces yo también la quería.¡Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos!Puedo escribir los versos más tristes esta noche.Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.


Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.¡Qué importa que mi amor no pudiera guardarla!La noche está estrellada y ella no está conmigo.Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.Mi alma no se contenta con haberla perdido.


Como para acercarla mi mirada la busca.Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise..


Mi voz buscaba al viento para tocar su oído.De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.


Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,mi alma no se contenta con haberla perdido.Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.


Pablo Neruda, poeta chileno (1904-1973)


lunes, 21 de septiembre de 2009

Las Etapas


LAS ETAPAS

Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida.

Si insistes en permanecer en ella, más allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto. Cerrando círculos, o cerrando puertas, o cerrando capítulos. Como quiera llamarlo, lo importante es poder cerrarlos, dejar ir momentos de la vida que se van clausurando.

¿Terminó con su trabajo?, ¿Se acabó la relación?, ¿Ya no vive más en esa casa?, ¿Debe irse de viaje?, ¿La amistad se acabó?

Puede pasarse mucho tiempo de su presente "revolcándose" en los porqués, en devolver el casette y tratar de entender por qué sucedió tal o cual hecho.

El desgaste va a ser infinito porque en la vida, usted, yo, su amigo, sus hijos, sus hermanas, todos y todas estamos abocados a ir cerrando capítulos, a pasar la hoja, a terminar con etapas, o con momentos de la Vida y seguir adelante.

No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos por qué. Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltar, hay que desprenderse.

No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros.

El desgaste va a ser infinito porque en la vida, usted, yo, su amigo, sus hijos, sus hermanas, todos y todas estamos abocados a ir cerrando capítulos, a pasar la hoja, a terminar con etapas, o con momentos de la Vida y seguir adelante.

¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir! Por eso a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa, documentos por tirar, libros por vender o regalar. Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación. Dejar ir, soltar, desprenderse. En la vida nadie juega con las cartas marcadas, y hay que aprender a perder y a ganar. Hay que dejar ir, hay que pasar la hoja, hay que vivir con sólo lo que tenemos en el presente!. El pasado ya pasó.

No esperen que le devuelvan, no espere que le reconozcan, no espere que alguna vez se den cuenta de quién es usted. Suelte el resentimiento, el prender "su televisor personal" para darle y darle al asunto, lo único que consigue es dañarlo mentalmente, envenenarlo, amargarlo.

La vida está para adelante, nunca para atrás. Porque si usted anda por la vida dejando "puertas abiertas", por si acaso, nunca podrá desprenderse ni vivir lo de hoy con satisfacción.

Noviazgos o amistades que no clausuran, posibilidades de "regresar" (a qué?), necesidad de aclaraciones, palabras que no se dijeron, silencios que lo invadieron. ¡Si puede enfrentarlos ya y ahora, hágalo!, si no, déjelo ir, cierre capítulos. Dígase a usted mismo que no, que no vuelve.

Pero no por orgullo ni soberbia, sino porque usted ya no encaja allí, en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en ese escritorio, en ese oficio. Usted ya no es el mismo que se fue, hace dos días, hace tres meses, hace un año, por lo tanto, no hay nada a que volver. Cierre la puerta, pase la hoja, cierre el círculo. Ni usted será el mismo, ni el entorno al que regresa será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático.

Es salud mental, amor por usted mismo desprender lo que ya no está en su vida. Recuerde que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo, nada es vital para vivir porque: cuando usted vino a este mundo 'llegó' sin ese adhesivo, por lo tanto es "costumbre" vivir pegado a él, y es un trabajo personal aprender a vivir sin él, sin el adhesivo humano o físico que hoy le duele dejar ir. Es un proceso de aprender a desprenderse y, humanamente se puede lograr porque, le repito, ¡nada ni nadie nos es indispensable! Sólo es costumbre, apego, necesidad.

Pero.... cierre, clausure, limpie, tire, oxigene, despréndase, sacuda, suelte. Hay tantas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la que escoja, le ayudará definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad.


¡Esa es la vida!


Paulo Coelho

domingo, 13 de septiembre de 2009

Balada de la Cárcel de Reading... III Parte


Balada de la cárcel de Reading

III


En el Patio de los Deudores
son duras las piedras, húmedo el alto muro,
y cuando tomaba el aire
bajo el cielo plomizo
a cada lado un guardia caminaba
para que el hombre no muriera.

A veces se sentaba con esos que guardaban
su angustia día y noche;
con quienes lo guardaban al llorar
y al arrodillarse para el rezo.
Con quienes lo guardaban, no sea que robara
la presa del patíbulo.

El Director era inflexible en aplicar
las disposiciones de la Ley;
el Doctor afirmó que la muerte
era un acto científico;
y dos veces al día lo visitaba el Capellán
y dejaba su pequeño folleto.

Y dos veces al día fumaba su pipa
y bebía su cuarto de cerveza;
su alma en actitud resuelta
no dejaba escondrijo para el miedo.
A menudo decía estar contento
de que el día del verdugo se acercara.

Pero por qué decía cosa tan extraña
ningún guardián osaba preguntar;
pues quien asume
la misión de guardián
debe sellar sus labios y transformar
en máscara su rostro.

De lo contrario, podría conmoverse,
podría tratar de dar consuelo:
¿Y qué podría lograr la Piedad Humana
acorralada en un Hoyo de Asesinos?
¿Qué palabra de gracia en tal lugar
podría ayudar el alma de un hermano?

* * * * *

Cabizbajos por el ruedo
hicimos el Desfile de los Locos.
Nada nos importaba: sabíamos bien
que éramos la Brigada del Diablo,
y con cabeza rapada y pies de plomo
nos prestamos a la alegre mascarada.

Desgarramos la cuerda alquitranada
con uñas romas, sangrantes;
frotamos las puertas, fregamos los pisos
y pulimos los barrotes brillantes;
y madero tras madero el tablón jabonamos
entre el estruendo de los cubos.

Cosimos los sacos, rompimos las piedras
y trabajó el taladro polvoriento:
golpeamos las latas y gritamos los himnos,
y sudamos en el molino,
mas en el corazón de cada hombre
quieto yacía el terror.

Y se hallaba tan quieto que cada día
se arrastraba cual ola sofocada por algas;
y olvidamos nuestro destino amargo
que espera por igual a pillo o necio,
hasta que una vez, volviendo del trabajo con andar pesado
pasamos junto a una tumba abierta.

Con bostezo feroz el amarillo pozo
a bocanadas parecía pedir algo viviente
y aun el barro mismo clamaba por la sangre
al ruedo de sediento asfalto.
Sabíamos que antes que cierto alba aclarara
un preso habría de ser colgado.

Y entramos con el alma absorta
en Muerte y Sueño y Hado.
El verdugo con su valijita
arrastraba los pies en la penumbra;
yo temblaba, a tientas en camino
hacia mi tumba numerada.

* * * * *

Esa noche los vacíos corredores
se llenaban de formas del Temor,
y por toda la ciudad de hierro
había pasos furtivos que no oíamos
y a través de las barras que esconden las estrellas
parecían asomarse caras blancas.

Yacía como quien soñase
en prados placenteros.
Los guardias en custodia de su sueño
no podían comprender
que alguien durmiera ese sueño dulce
tan cerca de un verdugo.

Pero no hay sueño cuando debe haber llanto
en quien nunca ha llorado.
Y nosotros -el necio, el pillo, el impostor-,
quedamos en vigilia interminable,
y en cada seso en manos del dolor
el terror de otro hombre se insinuaba.

¡Ay, es algo tan terrible
sentir la culpa de otro
!La Espada del Pecado penetraba
hasta su empuñadura envenenada
y nuestras lágrimas eran de plomo derretido
Pues la sangre no habíamos nosotros derramado.

Los guardias con calzado de felpa se acercaban
a cada puerta cerrada con candado
y atisbaban con ojos consternados
grises figuras en el suelo,
preguntándose por qué se arrodillaban a rezar
quienes jamás antes rezaran.

¡Rezamos toda la noche arrodillados,
insensatos dolientes de un cadáver!
Las agitadas plumas de medianoche
agitaron las plumas funerarias.
Y como el vino amargo de la esponja
era el sabor del arrepentimiento.

* * * * *

El gallo gris cantó, cantó el gallo rojo
mas el día no llegó:
formas torcidas del Terror se agazaparon
por los rincones donde yacíamos
y cada espíritu maligno que vaga por la noche
se nos aparecía.

Pasaban deslizándose, ligeros
cual viajeros en velo neblinoso;
se mofaban de la luna bailando
un rigodón de vueltas y pasos delicados,
y con ritmo formal y gracia repugnante
los fantasmas acudían a su cita.

Con mueca consternada los miramos pasar,
esbeltas sombras tomadas de la mano;
giraron y giraron en grupos fantasmales
y bailaron allí la lenta zarabanda:
¡Condenados grotescos hicieron arabescos
como el viento en la arena!

Y con piruetas como de marionetas
sus pasos afilados tropezaron;
llenaron los oídos con las flautas del Miedo
en esa horrible mascarada,
y a toda voz cantaron mucho tiempo
pues cantaban para despertar los muertos.

«¡Oh!», cantaban, «¡ancho es el mundo
pero cojean las extremidades aherrojadas!
Y tirar los dados una vez o dos veces,
es juego caballeresco
pero no gana jamás quien con el Pecado juega
en la secreta Casa de la Vergüenza.

»No eran cosas de aire esas bufonadas
que con tal júbilo retozaban
para hombres con vidas en grilletes,
cuyos pies jamás serían libres.
¡Ah! ¡Por las heridas de Cristo!
Eran algo viviente
y algo horrible de ver.
Girando y girando devanaron el vals,
dieron vueltas algunos en parejas sonrientes;
con el paso afectado de un viajante,
algunos se acercaron con sigilo al peldaño
y con burla sutil y mirar de malicioso servilismo
todos ayudaron a decir nuestras preces.
Comenzó su lamento el viento matinal
pero la noche continuó;
en su enorme telar la red de la tristeza
se extendió hasta que cada hebra fue hilada:
y al rezar, nuestro miedo creció
ante la justicia del sol.

Vagó con su lamento el viento
por los muros llorosos de la cárcel.
Hasta que como rueda de acero giratorio
sentimos los minutos que avanzaban a rastras:
¡oh, viento clamoroso! ¿Qué habíamos hecho
para merecer tal alguacil?

Al fin pude ver los barrotes sombreados
cual enrejado que forjado en plomo
se moviese por el muro blanqueado
frente a mi camastro de tablas
y supe que en un lugar del mundo
era roja el alba horrible de Dios.

Limpiamos nuestras celdas a las seis,
todo era calmo a las siete,
pero el susurro y el vaivén del viento
colmaba la prisión:
con su aliento helado el señor de la Muerte
había entrado a matar.

Y no pasó en purpúreo esplendor
ni montó corcel de blanco lunar.
Tres yardas de cuerda y un tablón
es lo que la horca necesita:
y así con cuerda de vergüenza el Heraldo llegó
a perpetrar la acción secreta.

Éramos como hombres que a través de un pantano
de inmunda oscuridad a tientas van.
No osamos murmurar una plegaria
ni tampoco alentamos nuestra angustia,
algo muerto se encontraba en nosotros
y eso muerto era la Esperanza.

La justicia del hombre inexorable avanza
y no habrá de apartarse:
mata al débil, mata al fuerte
en mortífera zancada:
¡mata con taco de hierro
el monstruoso parricida!
Esperamos que sonaran las ocho.
Con la lengua hinchada por la sed
pues el octavo golpe era el Destino
que hace a un hombre maldito.
Y usará el Destino un nudo corredizo
para el hombre mejor y para el peor.

Nada teníamos que hacer,
sólo esperar que la señal llegara.
Así como piedras en valle solitario
mudos e inmóviles quedamos;
pero cada corazón latía agitado e intenso,
cual tambor de un demente.

En súbita conmoción el reloj de la prisión
golpeó el aire estremecido
y de toda la cárcel una queja se elevó
de impotente desespero.
Como el gemido que oyen pantanos asustados
de algún leproso en su cueva.

Y como quien ve algo horrible
en el cristal de un sueño,
vimos la soga de cáñamo grasiento
que montaba la viga ennegrecida
y escuchamos el rezo que el nudo del verdugo estrangulara
hasta que fuera un grito.

Y toda la aflicción lo conmoviera tanto
que soltó un grito amargo;
y los locos pesares, los sudores sangrientos
nadie los conocía como yo:
quien vive más de una vida
muere más de una muerte.


Oscar Wilde
Traducción de E. Caracciolo Trejo Oscar Wilde, Poemas -2oo1 -Ediciones Colección de poesía RÍO NUEVO/XXVIBarcelona, España

sábado, 1 de agosto de 2009

Balada de la cárcel de Reading ... II Parte


Fotografía de Oscar Wilde

Balada de la cárcel de Reading
A la memoria de C. T. W.antiguo soldado de la Guardia Real de Caballería.Muerto en el Presidio de Reading, Berkshire, 7 de julio de 1896:



II Parte


Seis semanas nuestro soldado dio vueltas
por el patio, vistiendo el gris raído,
con gorra en la cabeza
y paso alegre y leve.
Pero jamás vi a nadie que mirara
el día con igual ansiedad.

Jamás vi a nadie que mirara
con ojos tan ansiosos
la azul tienda pequeña
que llaman los presos cielo
y a cada nube arrastrando
sus enredados vellones.

No retorció las manos como lo hacen
los necios que se atreven a alentar
a la Esperanza retadora
en la misma cueva oscura de la Desesperación:
Miró hacia el sol solamente
y bebió el aire matinal.

No retorció las manos ni lloró
ni miró furtivamente o languideció;
sino bebió el aire como si allí encontrara
saludable calmante;
la boca abierta bebió el sol
como si fuera vino!

Y yo y todas esas almas en pena
que caminaban en el otro patio
olvidamos si nosotros mismos
habíamos hecho algo grande o algo insignificante,
y contemplamos con asombro torpe
al hombre al que iban a colgar.

Pues era extraño verlo así pasar
con paso tan alegre y leve,
y extraño era verlo contemplar
con tal ansiedad el día.
Y pensar era también extraño
en esa deuda que pagar tenía.

* * * * *
El olmo, el roble tienen bellas hojas
que brotan en la primavera:
pero era horrible ver el árbol del cadalso
con la raíz mordida por las víboras,
y, verde o seco, debe morir un hombre
antes de dar su fruto.

El lugar más exaltado es ese trono de gracia
al que aspira todo el mundo.
¿Pero quién se erguiría en correa de cáñamo
en el alto patíbulo y echaría
a través de collar asesino
su última mirada al cielo?

Dulce es bailar al ritmo de violines
cuando la vida y el amor son justos;
y extraño y delicado
al ritmo de laúdes y de flautas;
mas no hay dulzura cuando un ágil pie
baila en el aire.

Así, con curiosos ojos y aprehensión oscura
lo observamos día a día,
preguntándonos, si cada uno de nosotros
terminaría de manera igual,
pues nadie puede decir en qué Infierno rojo
su alma ciega extraviarse podría.

Por fin, el hombre muerto
cesó de caminar entre los Jueces,
y supe que estaba de pie
en el negro redil del acusado
y su rostro jamás vería otra vez
en bienestar o desastre.

Cual barcos condenados que en la tormenta se cruzan
nuestras rutas se habían encontrado:
no hicimos gesto alguno, no dijimos palabra,
y no había palabra que decir;
pues no nos encontramos en la noche sagrada
sino en día de vergüenza.

Un muro de prisión nos envolvía
y éramos dos parias;
nos arrojara el mundo de su corazón
y Dios de su cuidado:
la trampa de hierro nos había atrapado,
aquella que el Pecado siempre espera.


Oscar Wilde.


Balada de la cárcel de ReadingTraducción de E. Caracciolo Trejo Oscar ,Wilde, Poemas -2oo1 -Ediciones Colección de poesía
RÍO NUEVO/XXVI,Barcelona, España


domingo, 14 de junio de 2009

Balada de la Cárcel de Reading



BALADA DE LA CÁRCEL DE READING

A la memoria de C. T. W.antiguo soldado de la Guardia Real de Caballería.
Muerto en el Presidio de Reading, Berkshire, 7 de julio de 1896:

I

No vistió su chaqueta escarlata
porque el vino y la sangre ya son rojos,
y sangre y vino había en sus manos
cuando lo hallaron con la muerta,
la pobre que él amó
y a quien en su lecho asesinara.

Caminó entre los jueces
vistiendo el gris raído
con gorra en la cabeza
y paso alegre y leve.
Pero jamás vi a nadie que mirara el día
con igual ansiedad.

Jamás vi a nadie que mirara
con ojos tan ansiosos
la pequeña tienda azul
que los presos llaman cielo,
y a cada nube fugitiva
que cruzaba con velamen de plata.

Confinado en otros patios con otras almas
en pena me preguntaba
si había hecho algo grande
o algo insignificante,
cuando una voz me susurró al oído
«ese hombre va a la horca».

¡Cristo! Los muros de la prisión
de pronto parecían tambalearse
y sobre mi cabeza era el cielo
un casco de quemante acero.
Y aunque era yo un alma en pena,
mi pena sentir no podía.

Supe qué pensamiento perseguido
su paso apresuraba; supe por qué
miraba el día brillante
con ojos tan ansiosos.
Había matado aquello que él amaba
y tenía que morir.

* * * * *

Y sin embargo, cada hombre mata lo que ama.
Que todos oigan esto:
unos lo hacen con mirada torva
otros con la palabra halagadora;
el cobarde lo hace con un beso,
con la espada el valiente.

Matan algunos el amor de joven
y otros cuando viejos;
estrangulan algunos con manos de lujuria,
otros con manos de oro:
el más amable usa el puñal
para que el frío llegue antes.

Aman algunos poco tiempo, largamente otros.
Hay quienes compran y también quienes venden.
El acto es cometido a veces en el llanto
y otras sin un suspiro.
Pues todos matan lo que aman;
pero no todos mueren.

No muere una muerte de vergüenza
un día de desgracia oscura;
ni nudo al cuello en la garganta lleva
ni paño sobre el rostro;
ni caen los pies primero por el piso
al espacio vacío.

* * * * *

No se sienta con hombres silenciosos
que lo vigilan noche y día,
que lo vigilan cuando busca el llanto
y también cuando busca la plegaria.
Que lo vigilan; no sea que él mismo robe
de la prisión la presa.

No se despierta al alba para ver
formas temibles en tropel por la celda:
el aterido Capellán en su túnica blanca,
el Alguacil adusto en su tristeza,
el Director en esplendente traje negro
y el amarillo rostro del Desastre.

No se apresura en prisa lamentable
a vestir el ropaje del convicto,
y un Doctor mordaz se regodea
notando el tic nervioso de cada pose nueva;
y en la mano un reloj cuyos tictacs
son como horribles golpes de martillo.

No conoce la sed brutal que lija la garganta
antes de que el verdugo
se deslice con guantes de jardín
por la puerta acolchada,
y lo ate con tres correas para apagar por siempre
la sed de la garganta.

No baja la cabeza para oír
la lectura del oficio mortuorio,
mientras el temor de su alma
le dice que no está muerto;
ni se cruza con su propio ataúd
al acercarse al cobertizo horrible.

Ni mira fijamente al aire
por un techo de vidrio;
ni reza con labios de arcilla
porque termine su agonía;
ni siente en su mejilla vacilante
el beso de Caifás.


Oscar Wilde
Balada de la cárcel de Reading
Traducción de E. Caracciolo Trejo Oscar ,Wilde, Poemas -2oo1 -Ediciones Colección de poesía
RÍO NUEVO/XXVI,Barcelona, España

martes, 19 de mayo de 2009

México llora a Benedetti


¿Quienes, amantes de la literatura y la poesía, no nos perdimos alguna vez entre las líneas de Mario Benedetti...? La calidad, sencillez, dulzura, inteligencia, y el gran talento, tanto en su persona como en su obra, fue el gran legado que Benedetti nos dejó para que por medio de sus letras y poesías, pudiésemos encontrar el lado hermoso y maravilloso que nos ofrece la vida. Él siempre tuvo una palabra de aliento, de fuerza, de motivación hacia la humanidad y de gratitud hacia Dios...

Comparto con ustedes unas palabras de lo que la prensa mexicana ha dedicado en honor a ese gran hombre, que compartió su cariño por todo el mundo.

Vanguardia, México, D.F. El poeta y escritor uruguayo Mario Benedetti, fallecido el domingo, mereció hoy en México palabras de reconocimiento de sus colegas, que lo calificaron de figura "excepcional" de las letras y hombre "cabalmente bondadoso".

"Su carácter sencillo y solidario lo hizo dar su respaldo a las causas justas y a las revoluciones sociales y culturales; desde sus poemas y acciones, siempre buscando hacer algo por los demás", expresó la escritora Laura Esquivel, autora de "Como agua para chocolate".

Para Esquivel, la obra de Benedetti se caracterizó por la "crítica social, aguda e inteligente". "Benedetti era un convencido de que las cosas podían ser mejor, que siempre hay la posibilidad de pensar en que las cosas pueden cambiar para bien", expresó.

La escritora Ángeles Mastretta ("Arráncame la vida"), indicó que "lo que hizo Benedetti, no sólo por la literatura latinoamericana sino por el mundo en el que vivió, fue ser un hombre cabalmente bondadoso, cálido, sonriente, bueno a cabalidad, un hombre generoso y dispuesto a elogiar la vida con palabras y actitudes".

"Benedetti fue un caso excepcional en este continente", dijo el escritor colombiano Álvaro Mutis, radicado en Ciudad de México, al diario "Reforma".

"Su muerte realmente nos deja huérfanos de alguien que sabía muy bien cómo era el espíritu, el mundo de las letras latinoamericanas y en qué valor se podían medir sus obras", indicó.

La escritora mexicana Carmen Boullosa señaló que la obra de Benedetti "tiene un encanto sin igual para los lectores jóvenes, lo cual es una rara virtud" y afirmó que fue un hombre que se caracterizó por "su ausencia de arrogancia egocentrista".


Por siempre


Si la esmeralda se opacara,
si el oro perdiera su color,
entonces, se acabaría
nuestro amor.

Si el sol no calentara,
si la luna no existiera,
entonces, no tendría
sentido vivir en esta tierra
como tampoco tendría sentido
vivir sin mi vida,
la mujer de mis sueños,
la que me da la alegría...

Si el mundo no girara
o el tiempo no existiese,
entonces, jamás moriría

Jamás morirías
tampoco nuestro amor...
pero el tiempo no es necesario
nuestro amor es eterno
no necesitamos del sol
de la luna o los astros
para seguir amándonos...

Si la vida fuera otra
y la muerte llegase
entonces, te amaría
hoy, mañana...
por siempre...todavía.

Mario Benedetti
"No te Salves" de Mario Benedetti



Entrevista con Mario Benedetti




Segunda Parte de la Entrevista con Mario Benedetti

sábado, 9 de mayo de 2009

Felíz Día de las Madres...


Les dejo con todo cariño mi felicitación y mis bendiciones!!


Felíz Día de las Madres...


Si tienes una madre todavía

Si tienes una madre todavía
da gracias al Señor que te ama tanto,
que no todo mortal contar podría,
dicha tan grande ni placer tan santo.

Si tienes una madre … sé tan bueno
que ha de cuidar tu amor su paz sabrosa,
pues la que un día te llevó en su seno
siguió sufriendo y se creyó dichosa.

Veló de noche y trabajó de día
leves las horas en su afán pasaban,
un cantar de sus labios te dormía,
y al despertar sus labios te besaban.

Enfermo y triste, te salvó su anhelo
que sólo el llanto por su bien querido
milagros supo arrebatar al cielo,
cuando ya el mundo te creyó perdido.

Ella puso en tu boca la dulzura
de la oración primera balbucida
y plegando tus manos en ternura,
te enseñaba la ciencia de la vida.

Si acaso sigues por la senda aquélla
que va segura a tu feliz destino
herencia santa de la madre es ella,
tu madre sola te enseñó el camino

Más si al cielo se fue… y en tus amores
ya no las harás sobre la tierra,
deposita el recuerdo de tus flores
sobre la fría loza que la encierra.

Es tan santa la tumba de una madre,
que no hay al corazón lugar más santo,
cuando espina cruel tu alma taladre,
ve a derramar, allí, ¡tu triste llanto!

Heinrich Neuman Aleman

jueves, 30 de abril de 2009

México


Estuve buscando las palabras con las que pudiera contarles del Amor que siento por mi país, y encontré estas hermosas palabras que le ha dedicado un Escritor, el Sr. Salvador Pliego, quien, orgullosamente es Mexicano, ha escrito varios libros, los cuales comparte en su página y tengo la fortuna de que sea seguidor, amigo mío, de mis escritos, ha sido todo un privilegio conocer su obra, su talento. Comparto con ustedes este sentido poema que ha escrito para México.


México


Oh! los cantos verdes de paisajes y volcánicas laderas,
piedras de ornato, murallas de madera,
cerros llenos de sopranos trinos y de vocalizadas estrofas
reflejándose en los cántaros de las muchachas,
de sus coloridos rebosos pintados con paletas de acuarela,
de sus peinetas con versos de faisanes
y sus enaguas de lagunas frescas buscando las chinampas.

Esta tierra de luz y vida,
esta patria de vasijas y de estrellas,
las nubes que rodean sus arenas,las formas únicas de sus canteras,
vienen a hablarme a mi corazón de mazorca y grano.


De corazón a corazón, madre, yo te hablo:
Tú que me diste el sollozo de los pájaros,
que me inscribiste a la tertulia de las hojas
y me dejaste prendido a la piel de tus abejas,
volando entre tus flores,
entre tus aguerridas plantas de perfume
y al zumbido fiel de colmenares que abrieron tus vergeles
para beber los frutos embriagantes de magueyes;
oigo, como si percibiese al más diminuto de tus seres,
a las raíces murmurarme y contarme tu pasado y tu presente:
cada estrofa de batalla, cada templo nacido de la roca,
cada ruta iluminada por un Dios y a cada hora.

Líricos como tus cantos, escucho tus verdes campos,
o tus desérticos terraplenes cargados de cactáceas,
o a las selvas escondidas con sus aullidos de campanas
y serpientes emplumadas.


Cabe el sonido en cada flauta de tus hijos,
la viveza del barro en sus poros como niños.
Vas contando a cada uno: su expresión, sus deseos,
sus latidos,la música que llevan, las sonajas que han perdido,
los tambores palpitantes de sonrisas y caminos.

¡Oh, canto y ruiseñor!… Madre.
¡Oh, rúbrica del cenzontle en la partitura de las calas!…
Patria.Vocalizas los viejos pedernales,
las viejas y nuevas epopeyas:esas muchachas de trigo, madre
;esas golondrinas de aguacate;esos ojos de guayaba, tierra;
sus encantos adornados y de gala ataviados;
sus plumíferos entornos bellamente sobrehilados.

Madre: muchacha alegre, patria siempre;
me tocaste el corazón y no sé cómo.
No sé si fuiste tierra siempre o brotaste del eloteo
escondida ibas en las nieves de volcanes.
En tus entrañas se cocieron las burbujas de cenizas
como leyendas vivas para proteger el sueño
de la mujer dormida y el guerrero que la amara.
¡Oh, madre, patria, mural del tiempo!:
De corazón a corazón nos escuchamos
sin saber de nada, ni de nadie,y nos amamos
como dos cenzontles de mil cantos hermanados.


Autor: Salvador Pliego


lunes, 30 de marzo de 2009

¿Cómo va a ser tu día hoy?



¿Cómo va a ser tu día hoy?

Esta mañana desperté emocionado
con todas las cosas que tengo que hacer
antes que el reloj sonara.

Tengo responsabilidades que cumplir hoy. Soy importante.

Mi trabajo es escoger qué clase de día voy a tener.

Hoy puedo quejarme porque el día esta lluvioso
o puedo dar gracias a Dios porque las plantas están siendo regadas.

Hoy me puedo sentir triste porque no tengo más dinero
o puedo estar contento que mis finanzas me empujan
a planear mis compras con inteligencia.

Hoy puedo quejarme de mi salud
o puedo regocijarme de que estoy vivo.

Hoy puedo lamentarme de todo lo que mis padres
no me dieron mientras estaba creciendo
o puedo sentirme agradecido de que me permitieran haber nacido.

Hoy puedo llorar porque las rosas tienen espinas
o puedo celebrar que las espinas tienen rosas.

Hoy puedo autocompadecerme por no tener muchos amigos
o puedo emocionarme y embarcarme en la aventura de descubrir nuevas relaciones.

Hoy puedo quejarme porque tengo que ir a trabajar
o puedo gritar de alegría porque tengo un trabajo.

Hoy puedo quejarme porque tengo que ir a la escuela
o puedo abrir mi mente enérgicamente y llenarla con nuevos y ricos conocimientos.

Hoy puedo murmurar amargamente porque tengo que hacer las labores del hogar
o puedo sentirme honrado porque tengo un techo para mi mente, cuerpo y alma.

Hoy el día se presenta ante mi esperando a que yo le de forma y aquí estoy,
soy el escultor. Lo que suceda hoy depende de mi,
yo debo escoger qué tipo de día voy a tener.

Que tengas un gran día... a menos que tengas otros planes.
Mario Benedetti.

domingo, 1 de marzo de 2009

¿Porqué es tan difícil ser feliz...?


Hoy fuí, muy a mi pesar, testigo de un incidente en donde se exacerbaron los ánimos... que situación tan incómoda, pude notar como el ambiente se puso tenso de un segundo a otro... todos guardamos silencio, todos observábamos como de la nada, surgió algo que parecía no tener fin.

Nadie intervino, no podíamos hacerlo... fue una discusión de pareja... Que triste... pensé. Porqué se empeña la gente en soltar sus agresiones e inconformidades con la vida de una manera tan violenta, y sobre todo con quien debería tener más cuidado. Somos dados a ser amables con los desconocidos, más no con el que está más cerca de nosotros. Finalmente todo se calmó, pero la incomodidad reinó por lo que quedó de tiempo, mientras nos quedamos en esa sala, todos en la mente, con la única idea de irnos...

Salí de ahí, con mucha tristeza... ¿Porqué nos complicamos tanto? Vino a mi mente, un poema que un amigo me regaló cuando era yo una adolescente. Me lo escribió en un tarjeta que aún conservo con mucho cariño... Se llama Desiderata. Es en lo único que puedo pensar, después de vivir un momento como éste.


DESIDERATA

Anda plácidamente entre el ruido y la prisa,
y recuerda la paz que se puede encontrar en el silencio.
En cuanto te sea posible,
vive en buenos términos con todas las personas,
enuncia claramente tu verdad; escucha a los demás,
incluso al torpe e ignorante; ellos también tienen su propia historia.

Evita a las personas ruidosas y agresivas,
pues son un fastidio para el alma,
si te comparas con los demás, te volverás vano y amargado;
porque siempre habrá personas más grandes y más pequeñas que tú.

Disfruta de tus logros así como de tus planes.
Mantén el interés en tu propia carrera, por humilde que ésta sea;
ella es un tesoro en el fortuito cambiar de los tiempos,
se cauto en tus negocios; pues el mundo está lleno de egoísmos,
pero no te cierres a la virtud que hay en ella;
mucha gente se esfuerza por alcanzar nobles ideales;
y en todas partes la vida está llena de heroísmo, se tú mismo,
en especial, no finjas el afecto,
tampoco seas cínico en el amor;
porque en medio de todas arideces y desengaños,
es perenne como la hierba.

Acata dócilmente el consejo de los ancianos,
abandonando con donaire las cosas de tu juventud.
Cultiva la fuerza del espíritu para que te proteja en las adversidades repentinas.
Pero no te angusties con fantasmas.

Muchos temores nacen de la fatiga y la soledad.
Junto con una sana disciplina, se benigno contigo mismo.
Tú eres una criatura del universo, no menos que los plantas y las estrellas;
y tienes derecho a existir, y sea que te resulte claro o no,
el universo marcha como debiera.

Por lo tanto, manténte en paz con Dios,
cualquiera que sea tu modo de concebirlo y cualesquiera sean tus trabajos y aspiraciones,
mantén la paz con tu alma en la bulliciosa confusión del planeta,
que con todas sus farsas y sueños fallidos, sigue siendo hermoso.
Ten cuidado. Esfuérzate por ser feliz.

Autor: Max Ehrmann

sábado, 17 de enero de 2009

Yo pronuncio tu nombre

Yo Pronuncio tu nombre

Yo pronuncio tu nombre
en las noches oscuras,
cuando vienen los astros
a beber en la luna
y duermen los ramajes
de las frondas ocultas.
y yo me siento hueco
de pasión y de música.
Loco reloj que canta
muertas horas antiguas.

Yo pronuncio tu nombre,
en esta noche oscura,
y tu nombre me suena
más lejano que nunca,
más lejano que todas las estrellas
y más doliente que la mansa lluvia.

García Lorca

sábado, 10 de enero de 2009

Me Gustas Cuando Callas


Me Gustas Cuando Callas

Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.

Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.

Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
Déjame que me calle con el silencio tuyo.

Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.

Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.

Pablo Neruda