Mostrando entradas con la etiqueta Agradecimiento. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Agradecimiento. Mostrar todas las entradas

jueves, 18 de marzo de 2010

Un día como hoy...

Un día como hoy...

Un día como hoy, hace algunos ayeres... Dios me permitió ver el mundo... mi corazón está repleto de sensaciones bellas, sobre todo porque me siento tan agradecida (con Dios) porque (aún sin merecerlo) ha ido acomodando en mi vida bendiciones por doquier...

Gracias Señor por permitirme ser tan feliz al lado de mi familia y amigos, gracias porque te encuentro en cada ser que está a mi alrededor, gracias porque cada día es una oportunidad que me das de ser feliz, gracias porque a pesar de las dificultades y difíciles pruebas que me ha tocado afrontar, tú has estado siempre a mi lado, porque sin ti mi Señor no sería nada y contigo lo soy todo...


Tengo un corazón rebosante de dicha y repleto de bendiciones... Gracias Señor por tu Misericorida y tu Amor que son infinitos...

Gracias mi Dios por regalarme un año más de vida...!!

martes, 22 de diciembre de 2009

Feliz Navidad 2009


Feliz Navidad 2009

Deseo de corazón que ésta Navidad resurja en sus corazones la ilusión, la alegría y la paz… y que el amor del Niño Dios envuelva de gozo a nuestras vidas…


Que mejor oportunidad para unirnos en familia y recordar la llegada de nuestro Niño Dios y agradecer las mil y una bendiciones que hemos recibido en nuestras vidas…

¡Que el Niño Jesús, con su infinito amor y su bondad, ilumine su hogar, y lo colme de dicha y bendiciones!

Amor, paz y mucha felicidad, son mis mejores deseos...


martes, 15 de diciembre de 2009

Gracias Amor, por estos 20 Años




Gracias Amor, Te Amo....

Gracias por ser el timón de mi barca,
cuando naufraga completamente perdida,

Gracias por ser el arcoíris en mi día lluvioso,

Gracias por ser mi paz en medio de la tormenta,

Gracias por ayudarme a aterrizar mis sueños,

Gracias por ser tú mi todo en medio de la nada…

Gracias por ser la mirada que busca mis ojos…

Gracias por ser la palabra de aliento
en los momentos más difíciles de mi existencia,

Gracias por ser mi compañía y mi camino,

Gracias por ser la mano amiga,

gracias por estar conmigo…

Gracias por decir “Sí acepto”,
Gracias por ser lo mejor de mi vida
estos 20 años que has vivido conmigo…



Ruth L. Acosta

domingo, 20 de septiembre de 2009

Porque nunca dejamos de ser niños...


Hace semanas, mi querido amigo Pablo Esteban Vargas Ríos, de Alajuela, Costa Rica, quien tiene un interesantísimo blog titulado Rincón de un escritor… , y con quien he iniciado una hermosa amistad, además de que es alguien con quien comparto el gusto por las letras y los relatos… me ha invitado a una dinámica por demás interesante… Me disculpo con él porque no me había dado el tiempo, ni la oportunidad de escribir acerca de lo que, en este ejercicio, me solicita.

Alguna vez le comenté a otro amigo que no necesariamente lo que exponemos en nuestros escritos, es lo único que hay… por mi parte, es sólo una pequeña parte de algunas de las experiencias que me ha tocado vivir… y comparto sólo un pedacito de ellas, las que considero de algún modo importante… al menos para mí.

Me pide Pablo Esteban que hable un poco de mi niñez… como ya lo he comentado anteriormente, mi infancia me evoca recuerdos hermosos, pero a la vez, otros un tanto tristes… el recuerdo de mis seres queridos que fueron parte importante de mi vida, de mi formación como persona…

Empezaré contando lo que mi mamá cuenta de cuando yo era pequeñita… cuando tenía alrededor de dos ó tres años… me cuenta que siempre fui una niña callada, que desde que empecé a caminar siempre buscaba hacer las cosas más extrañas… que de repente me perdía en la casa, y me encontraba en un rincón, con mi cara hacia la pared, totalmente absorta sentada en el suelo con una camisa de mi papá entre mis manos, la cual abrochaba y desabrochaba sus botones desde arriba hacia abajo, y que ahí podía quedarme horas, pensativa...


Recuerdo que cuando muy niña, cuando más grandecita me tocó jugar con mis hermanas, que en ese tiempo éramos cuatro conmigo… recuerdo claramente que era a mí a quien le pedían que les hiciera los vestidos de sus muñecas… lo hacía encantada de la vida… muchas veces me perdí de jugar con ellas porque estaba yo entretenida en mi recámara, arriba de mi cama, cortando telas de diferentes colores y cosiendo a mano los vestidos que habrían de cubrir sus muñecas… creo que desde entonces ya tenía el gusto por la costura… era su "costurera oficial" también me encantaba hacer títeres, recuerdo las maravillas que podía hacer con un calcetín viejo… pero sobretodo jugar con mis queridos monos… cuando los terminaba, los ponía en mi mano derecha y me escondía detrás de un largo sillón en la sala, y empezaba la función… recuerdo que muchas veces no terminaba de contar mis chistes, porque me ganaba la risa… era más lo que reía mi ridículo mono, que Arnulfo (mi padrastro) mi único espectador…


En las tardes, pasaban una hermosa caricatura de una buena y dulce niña, noble, entusiasta, y amada por muchos de sus amigos… recuerdo que era más bien como una novela romántica pero contada por medio de dibujos animados… los más tiernos que había visto en mi vida… Candy… como olvidarla… creo que terminó siendo la caricatura clásica para las niñas de mi generación…

Recuerdo también que había otros programas que disfrutaba mucho ver, El Chavo del Ocho, Siempre en Domingo y mi telenovela favorita que duró como tres o cuatro años en la pantalla chica… Mundo de Juguete… y eso que casi no nos permitían ver mucha televisión...

Claro que me tocó jugar en el barrio de mi abuelita, en donde viví algunos años, con todos los niños vecinos y de los alrededores… jugábamos en la calle hasta que oscurecía… al bote robado, a la roña, a los encantados, a la rueda de San Miguel, entre otros juegos que los recuerdo, pero no el nombre… lo que sí recuerdo es que nos divertíamos mucho, a la vez que hacíamos nuevos amigos…

Me siento agradecida con Dios y con mi maravillosa madre, porque se encargó de darnos, a mis hermanas y a mí, todo el cariño, apoyo y dirección que necesitábamos, puedo decir, sin ánimos de vanagloriarme… que tuve la infancia más hermosa que jamás pude haber deseado… es una etapa que la viví con mucha ilusión y llena de amor… desde entonces siento que he sido bendecida...

viernes, 26 de junio de 2009

Procura que tu vida no sea un Borrador

Procura que tu vida no sea un Borrador, no sabes si tendrás el tiempo de pasarla en limpio…



Es imposible no detenerse a reflexionar acerca de la calidad de vida que estamos viviendo… más aún después de los terribles acontecimientos que me ha tocado ver de cerca…

Cuando hubiera imaginado que se pudiera presentar, de un segundo a otro, una terrible y lamentable tragedia en donde perdieran la vida de forma terrible 48 bebés, los cuales representaban el comienzo de una vida, el futuro de una nación, la alegría de tantas familias…

Cuando he visto de cerca la muerte de tantos matrimonios jóvenes con sus pequeños hijos, a causa de una imprudencia, mientras transitan por las calles de la ciudad, cuántas vidas se han visto interrumpidas en un solo y estúpido segundo, en donde se acaban tantos planes, ilusiones, sueños…

¿Cuando hubiéramos esperado que la vida de un hombre, con todo el dinero, la fama, la juventud, con tanto talento, como en éste caso lo fuera, la estrella del pop Michael Jackson, terminara de un momento a otro…? Definitivamente, una estrella se ha apagado en nuestro cielo...

Y todo esto sólo me invita a reflexionar acerca de... ¿Cuál es la perspectiva que tenemos de nuestras vidas? ¿Cuándo nos hemos detenido a pensar que nuestra vida, tarde que temprano, algún día concluirá…? Porque no somos eternos, estamos solo de paso, nuestro tránsito por este mundo es pasajero…

Hay quienes sintiéndose dueños del universo, van viviendo una vida llena de egoísmo, frivolidades, prisas, estrés, y el vacío que van experimentando a su paso, se hace cada vez más difícil de llenar… Poco se percatan de lo frágil y volátil que es la vida en sí, de lo efímera que resulta…

Es importante que hagamos un alto en nuestro camino, observemos a nuestro alrededor, de todas las cosas bellas que están ahí para nosotros, de la bendición que es tener una familia, un hogar, un trabajo, una profesión, amistades, tantos planes y esperanzas que nos circundan…

Cierto, es importante tener un plan de vida, ambiciones, sueños, luchar y trabajar duro para alcanzarlos, pero sin perder de vista vivir el hoy, disfrutar con toda intensidad el momento, pero sobre todo vivir al máximo cada segundo que Dios nos regala en esta tierra…

Es importante sentirnos y mostrarnos agradecidos con Dios, con la vida, con nuestros seres queridos… Luchemos por nuestros sueños, pero primero cerciorémonos de que lo que buscamos con tanto ahínco, es lo que va a hacernos feliz…

Entendamos la vida y vivámosla con calidad y compromiso, tratando primero de encontrar nuestra felicidad, para así ser capaces de ofrecerla a los demás… invitemos al optimismo y la esperanza a nuestras vidas y nutrámonos de ella.

Quiero compartir algo me me acaba de suceder hace unos minutos... me senté afuera de mi casa, depués de una tarde lluviosa, es bastante noche... y seguía sumergida en mi transe meditativo y reflexivo que me atrapó éste día... cuando pasa tomada de la mano, una pareja de unos jovencitos, más bien diría que unos adolescentes, ella una niña tierna y hermosa, él un niño despierto, impetuoso y agradable... detuvo él su marcha cuando me vió, y sin conocerme me dijo: -Mire, le presento a mi novia... - con una risita de oreja a oreja, y ella con la cara de asombro, pero con una sonrisa muy bien dibujada en su rostro... - Pues ¡Muchas felicidades!, está muy linda tu novia, cuídala mucho...- le contesté, creo que con la misma sorpresa que me produjo su súbita presentación, -¿Verdad que si está muy linda?- me dijo emocionado, mientras seguían su camino... No sabe ese niño, que me transmitió toda su alegría y su felicidad en ese segundo...


Encontré unos interesantes consejos, fueron escritos por Luis G. Gutiérrez de www.gestiopolis.com, y me pareció importante compartirlos con ustedes…

1) TRABAJE con perseverancia y logrará alcanzar todo lo que anhela.

2) APRENDA a DECIR NO, sin sentirse culpable, o creer que lastima a alguien. Querer agradar a todos produce mucho desgaste y al final se termina en conflicto.

3) PLANEE su día, pero deje siempre un buen espacio para cualquier imprevisto, consciente de que no todo depende de usted. Disponga de un plan “B”.

4) CONCÉNTRESE en una tarea a la vez. Por más capacidad mental que usted posea, se cansa... la dispersión solo produce desorden y contradicción.

5) OLVÍDESE de una vez por todas que usted es indispensable en el trabajo, la casa, o el grupo habitual de estudio. Por más que esto le desagrade, todo camina sin su participación, a no ser que sea para usted mismo.

6) DEJE de sentirse responsable por el placer o el dolor de otros. Usted no es la fuente de los deseos, ni su eterno maestro de ceremonias.

7) EVITE envolverse en ansiedades y tensiones ajenas, en lo que se refiere a ansiedad y tensión. Espere un poco y después retorne al diálogo y a la acción.

8) PIDA AYUDA siempre que sea necesario, teniendo el buen sentido de pedírsela a las personas correctas.

9) SEPARE los problemas reales de los imaginarios y elimínelos, solo son pérdida de tiempo y ocupan un espacio mental precioso para cosas más importantes.

10) INTENTE descubrir el placer de actividades cotidianas como dormir, comer y pasear, sin creer que es lo máximo que puede conseguir en la vida.

11) SU FAMILIA NO es usted, esta junto a usted, compone su mundo pero no es su propia identidad.

12) COMPRENDA que los principios y convicciones inflexibles, pueden ser un gran lastre que impide el movimiento y la búsqueda personal.

13) LA RIGIDEZ es buena en las piedras, pero no en los seres humanos.

14) ES NECESARIO tener siempre alguien en quien pueda confiar abiertamente y hablar con toda confianza.

15) CONOZCA la hora acertada de salir de una cena, levantarse del palco y dejar una reunión. Nunca pierda el sentido de la importancia sutil de salir a la hora correcta.

16) NO QUIERA saber si hablaron mal de usted, ni se atormente con esa basura mental. Escuche lo que hablaron bien de usted, con reserva analítica, actitud prudente y sin creérselo todo.

17) COMPETIR en momentos de diversión, trabajo y vida en pareja, es ideal para quien quiere quedar cansado o perderse de disfrutar la mejor parte.

18) DESCANSE de manera equilibrada luego de sus tareas cotidianas.

19) TENGA SIEMPRE PRESENTE sus tres grandes e invaluables amigas: Intuición, Inocencia y Fe.

20) ENTIENDA de una vez por todas, definitivamente y en conclusión, que Usted ES lo que usted haga de usted mismo.

Carpe Diem...

domingo, 31 de mayo de 2009

Mamá Ruth

Mi Adorada Mamá Ruth

Hay sentimientos que definitivamente no son fáciles de compartir, hay historias personales que uno se guarda en lo más profundo, quizá, porque dicen todo de uno. Me he guardado tantos años, muy profundamente en mi corazón y en mi mente, el recuerdo de mi Maravillosa Abuela Materna, la Mtra. Ruth Hernández Duarte, de quien heredé no sólo el nombre, sino el gusto exquisito de muchas cosas que ella hacía y disfrutaba a plenitud.

Me siento un poco nostálgica, es por lo general, cuando la extraño más. Con ella viví gran parte de mi infancia y unos cuantos años de mi entrada adolescencia. Fueron los años más felices de mi vida que recuerdo. Dejó tanto en mi persona, creo que en gran medida, soy lo que soy, gracias a ella. Así que ya saben a quién reclamar.

Ella vivió algunos años sola, bueno, no precisamente sola, ya que vivía con ella mi tío el menor, pero como todo buen joven estudiante y quien en ese entonces estaba en el pleno disfrute de su soltería, pues ella estaba sola la mayor parte del tiempo. No le gustaba dormir sola, eso es sólo una de las pequeñas cosas que heredé. Pero recuerdo, como si fuera ayer, que dormir con ella era una grata experiencia. Siempre había algo que contar, era yo una niña, y tengo tan presente, que me platicaba cosas que a veces yo no entendía, pero que ella con ejemplos, me escenificaba completamente su relato.

Me maravillaba cada noche, ya que eran noches mágicas, llenas de historias, en ocasiones, en su gran mayoría, me contaba fábulas, todas con una moraleja al final, recuerdo que alguna vez le pregunté si realmente se las sabía ó si las inventaba en el momento, porque no recuerdo que haya repetido alguna, otras noches, me contaba historias bíblicas, y a veces me hacía memorizar Salmos y Proverbios, recuerdo que no nos dormíamos sin antes agradecerle a Dios, y siempre me pedía que orara por las dos y en voz alta, le gustaba escucharme cuando hablaba con Dios, no sé porqué... incluso, recuerdo que algunas noches cantamos juntas algún corito cristiano que yo desconocía y otras tantas me contaba de su pueblo y sus andanzas de jovencita, pero lo que más recuerdo, es un cuento que me contaba, el cual le pedí que me lo relatara muchas veces, porque lo hacía de un modo, que llorábamos las dos de la risa, me encantaba su risa, la tengo muy presente...

Era una Señora, una dama en toda la extensión de la palabra, quien le tocara la mala fortuna de que mi abuelo la abandonara, pero esa es otra historia que me voy a reservar por respeto a su memoria. Tuvo seis hijos, tres mujeres, una de ellas mi madre y tres varones, le tocó conocer a sus 16 nietos. Ella fue maestra de educación primaria, ya estaba jubilada cuando yo nací, la recuerdo tierna, inteligente, discreta, sumamente prudente, alegre, respetuosa, amable, trabajadora, regañona (cuando lo merecí), y la recuerdo juguetona.

Como toda buena maestra, me dejó claro la importancia que tiene, para una persona tener una buena ortografía, -"Dice mucho de la persona"- me decía, y recuerdo que en las tardes, se sentaba en su mecedora y se ponía a tejer, me sentaba yo a sus pies en el suelo, tenía yo en ese entonces como siete u ocho años, y como una especie de juego, me dictaba palabras, las más difíciles que se le pudieran ocurrir, era una lista de 20 palabras, al final me las revisaba y me hacía hacer planas completas cuando era necesario corregir algún error ortográfico, suena raro, lo sé, pero me gustaban esos momentos, me encantaba el hecho de que dedicara su tiempo a enseñarme cosas. La lectura era otra de sus pasiones, tenía un librero en su sala de estar, el cual estaba lleno de cosas maravillosas y de libros, por supuesto. Me recuerdo tantas tardes escudriñando su librero, con regalos que mi tío Rubén le traía de sus innumerables viajes por el mundo, pero también le traía libros, fue entonces, donde empezó mi gusto por la lectura. Ah! pero también me regaló una biblia, la primera, era, sin duda alguna, su libro favorito, el cual leía sin falta un capítulo todas las noches.

Recuerdo como no se cansaba de decirme que todo lo que yo quisiera en ésta vida lo podía lograr, que era cuestión de que lo deseara de corazón, le echara muchas ganas, pero sobre todo, que lo hiciera en el nombre de Dios, que cuando alguna vez, titubeara en mi camino ó tuviera miedo por alguna razón, que me bastaba con decir las palabras mágicas y todo estaría resuelto "Todo lo puedo en Cristo, que me fortalece".

Mi abuela era cristiana, toda su familia lo era y lo seguimos siendo. Tenía la costumbre de asistir a la Iglesia Bautista, los miércoles en la noche al Servicio de Oración, en donde siempre la acompañaba, por lo menos dos horas, recuerdo que alguna vez, siendo yo muy pequeñita, me quedé dormida, en medio de la oración, error, era lo peor que se me hubiera podido ocurrir, fueron las veces que recibí de ella un gran pellizco, el cual me sacaba hasta las lágrimas, era para ella un lugar en donde tenía que guardar absoluto respeto y me lo hacía saber a cada rato, pero con dos pellizcos fueron suficientes para que entendiera. Íbamos también los domingos en la mañana y en la tarde, aunque después empecé a asistir, pasados unos cuantos años, los miércoles, sábados en la mañana y en la tarde y los domingos a ambos servicios... sí, me imagino lo que les pueda pasar por la mente, pero realmente, fueron esos años muy especiales para mi, las bases ahí están, muy bien aprendidas.

Vivía en una casa enorme, la recuerdo enorme, no sé si la veía yo así porque era pequeñita, pero a la hora de hacer el aseo, vaya que la encontraba de grandes proporciones, entre las dos hacíamos la limpieza. Me recuerdo en esos días, y me impresiono, de que era tan grato para mi todas esas experiencias. Tenía un gran jardín en su patio trasero, recuerdo que a la entrada de su casa, se podía ver un largo pasillo que conducía hasta el patio, desde donde, al fondo se apreciaba su hermoso y verde jardín. Tenía su casa llena de plantas, las cuales cuidaba con esmero, en su patio tenía, recuerdo, un enorme gallinero, en donde tenía gallinas ponedoras, gallos, gallinas japonesas, codornices, patos y hasta un pavorreal, el cual, lo tuvo poco tiempo; pero también tenía una jaula en donde tenía conejos, creo que ella misma no sabía cuántos había exactamente, porque hacían cuevas y de repente salían sin parar, recuerdo que era lo que más me gustaban. Le encantaban las aves, tenía además muchos, muchos pájaros. Tenía una enorme jaula en donde había, si mal no recuerdo, casi 100 canarios de diferentes colores, blancos, amarillos de diferentes tonalidades y hasta canarios mariposa, esos los recuerdo porque eran de diferentes colores, ya no me ha tocado ver otros; tenía también dos loros, de esos que hablan y que le llamaban por su nombre "Rrrrrrut"; y como olvidar aquel chonte, los periquitos del amor y su preferido, el cadernal, un pájaro rojo con los pelos parados. La recuerdo todas las mañanas, cantando uno de sus coritos preferidos, siempre cantando y limpiando las jaulas, ella unas, yo otras, me gustaba escucharla, mientras les preparaba el alimento especial a sus queridas aves... como no recordarla cuando veo alguno de esos animalitos...



Aquí estoy en el patio, con uno de los conejos y "catita" su perrita pequinés, tenía yo como cinco años.

Vaya, como olvidar esas largas trenzas que me hacía mientras comía el desayuno tan delicioso que me preparaba, ah! pero como olvidar los jalones que me daba, cuando estaba yo deteniendo con una mano mi cabeza, medio dormida masticando lentamente mi comida... y me decía, -Ándale tortuga, que se te va a hacer tarde para ir a la escuela...- desde siempre he sido lenta y malísima para comer, aunque lo poco que como, lo disfruto.

He aqui mi abuela con uno de sus conejos.

Recuerdo que siempre tenía algo que hacer, tenía un delicioso sazón para la comida, aunque mi madre, heredara el sabor de sus tamales, pero esas empanadas de higo que ella horneaba y sus deliciosas tortillas de harina, jamás las volveré a disfrutar, no con su sabor, era una magnífica cocinera, aunque recuerdo que si tenía una regla que se autoimpuso y seguía al pie de la letra, ella no cocinaba los domingos, era su día de descanso y era cuando nos reuníamos toda la familia, sin faltar uno sólo. Ah! que días aquellos... que hermosos recuerdos...

Ella hacía magia con sus manos, tejía, bordaba, hacía un sin fin de trabajos manuales, artesanales, diría yo, recuerdo que me enseñó a tejer, con gancho y aguja, tejía desde cobertores, manteles, capas, sombreros, bufandas, zapatos (si, unas chanclas divinas), tenía el talento de ver por dos segundos un tejido que le gustaba, incluso en la televisión y lo sacaba igualito. Recuerdo que tejió para mi un suéter rosa muy bonito, una capa y varios gorritos.

Hacía con sus manos, unos árboles bonsai de chaquira y lentejuelas, en donde le ayudaba a ensartar los diminutos canutillos y en donde pude ver, paso a paso, como terminaban siendo un esplendoroso árbol aquellas tiras de canutillos y lentejuela, tengo uno sólo, y lo conservo como un gran tesoro. Algún día me animaré a hacer los míos.

Tocaba el piano, cantaba divino, recuerdo que muchas tardes nos sentábamos las dos y ella tocaba su pequeño órgano que le regalara mi tío Rigoberto y que tenía en la sala de su casa, y las dos cantábamos al unísono... no era una gran pianista, pero para mí, era la mejor de todas.

Tenía yo recién cumplidos mis doce años, ya estaba en secundaria y mi mamá me llevó a casa, me puso en otra escuela, pero los viernes en mediodía, yo tenía ya lista mi maleta y salía corriendo a casa de mi abuela y pasaba con ella los fines de semana.

Era mi mejor amiga, mi madre, mi abuela, mi maestra, mi ejemplo, mi orgullo, mi confidente... era increíble lo bien que me entendía, en aquellos días, me gustaba un chico de la iglesia, y me dió por maquillarme, ponerme mis zapatillas de tacón alto y me peinaba de diferentes maneras, recuerdo que ella me prestaba su perfume y su maquillaje, algo que a mi mamá no ponía muy contenta, ese fue uno de los pocos motivos que las escuché discutir por mi causa, y tengo tan presente que mi abuela le dijo -Déjala, quiero ver como se va a ver de "muchacha", (de jovencita, quería decir), porque no alcanzaré a verla... - y no se equivocó... murió once días después de que yo cumpliera mis trece años...

Se acabó mi mundo... ha sido el dolor más grande que me ha tocado vivir en toda mi vida... tardé muchos años en entenderlo y otros tantos en aceptarlo. Los primero años me fue difícil hablar de ella, bueno, no lo hice, me dolía en el alma, y cuando escuchaba a alguien de mi familia que la mencionaban, me ponía muy mal. Pasaron más de 10 años para que finalmente yo pudiera hablar de ella sin romper en llanto. La he extrañado cada día de mi vida, y más en una fecha especial, en los momentos malos y sobre todo en los buenos... he buscado sin cesar su consejo, su abrazo, su beso, su bendición que nunca me faltó... Ahora pueden entender, que no es fácil para mi compartir esto, pero necesitaba hacerlo, de algún modo, cuando la recuerdo, siento que la tengo a un lado mío... bendiciéndome desde esa estrella, la más brillante de todas, y desde ahí me sonríe...

miércoles, 18 de marzo de 2009

Gracias Dr. José...


Mi mamá cuenta una historia, la cual me hace, primero que nada, agradecerle a Dios la vida y reflexionar acerca de que me tiene encomendada una misión especial…

Hace algunos cuantos años (muy poquitos, la verdad), en un día como hoy, nací a duras penas en el hospital… cuenta mi mamá que durante el transcurso de su embarazo, yo no era una bebé normal, que siempre estuve con los pies en donde debería tener la cabeza… creo que ahora esa es mi principal justificación…

En las últimas semanas de su embarazo, cuando vio al médico, éste trató de ponerme en posición para el alumbramiento, y después de batallar un rato conmigo, por fin logró ponerme en mi sitio… y dice mi mamá que en cuanto ella se levantó, sintió como me di la vuelta y volví a quedar en el mismo lugar… entonces le dijo el doctor –Esta bebé no tiene remedio, va a ser una Contreras toda su vida…- y creo que no se equivocó…

Semanas más tarde, cuando finalmente mi mamá sintió los dolores que le avisaban que esa necia bebé ya quería ver el mundo, fue al hospital, y pensó en comentarle al médico en turno, la condición en que venía su bebé… cuando escucha que entra un joven médico, el cual viene emocionadísimo platicando que ese sería su primer parto, y claro que mi mamá asustada, inmediatamente le informó de las condiciones de su embarazo, y el doctor, tal vez, por la inexperiencia, le dijo, ó con el afán de tranquilizarla, que todo estaba bien… que no había nada de que preocuparse…

Después de pasar por las terribles horas de los dolores de las contracciones, y demás, me cuenta mi mamá que fue un parto muy difícil, y claro, en vez de salir de cabeza, saqué sólo un pie… fue entonces que al doctor, imagino yo, se le vino prácticamente el mundo encima… dice mi mamá que lo veía muy nervioso y acongojado… que vio que empezó a llorar y le decía a mi mamá –Ayúdeme Señora, por favor, la bebé tiene que nacer bien-, y gracias a las maniobras que la poca ó nula experiencia del doctor en cuanto al nacimiento de una vida tenía, creo que fue más bien Dios y el amor a su profesión de éste joven médico, fue que finalmente salí, de pies, claro, pero salí… y bueno, nací sin vida… éste joven doctor, quien para mí es mi héroe, me dio resucitación cardiopulmonar, ya que ni latía mi corazón, ni respiraba… dice mi mamá que estuvo el doctor varios minutos, con lágrimas en los ojos, reviviéndome… gracias a Dios lo logró, y no tuve ninguna secuela… sólo mi necedad, que hasta ahora no puedo apartar de mi…

Y bueno, han pasado algunos años, unos cuantos, desde mi nacimiento, y éste día, por costumbre, le doy gracias a Dios por la vida, pero también a ese joven médico, que no me tocara conocer… le he preguntado a mi mamá el nombre, y me dice que sólo recuerda vagamente que se llama José… pues bien, a mi héroe y joven médico José, le doy las gracias porque me salvó no una, sino dos veces seguidas… ojala tenga alguna vez la oportunidad de conocerle y agradecerle personalmente, y sobre todo decirle que la necedad que presagió en mi persona, aún persiste…

Pues bien, ese es uno sólo de los muchos ejemplos que pudiera citar en cuanto a las grandes bendiciones que Dios me ha concedido… ¿Como no estar agradecida?

martes, 17 de marzo de 2009

Gracias Dios Mío por un Año más de vida...

Nací un 18 de Marzo (día de la Chimoltrufia), hace sólo unos cuantos años ;), y he estado buscando la manera de expresar como me siento hoy, y encontré finalmente las palabras de agradecimiento que salen de mi corazón hacia Dios, hacia la vida, hacia mi familia, hacia mis amigos... Gracias por estar siempre ahí, apoyándome cuando más los necesito...










GRACIAS DIOS MIO

Letra, música e intérprete: Rubén Domínguez Alvarenga

No se si estoy en condiciones de hablar contigo
No se si estoy limpio de pecados para acercarme a ti
Pero si se de la necesidad imperiosa de decirte gracias
Por el hecho mismo de sentirme vivo y de tenerte cerca.

Tu me has dado tanto sin pedirme nada a cambio de todo
Tu me has dado incluso la oportunidad de mis decisiones
De sentirme bueno, de seguir tus pasos aunque a tropezones
Cuando por mi mente se cruzan hirientes negros nubarrones.

Como no decirte gracias Dios del cielo si tu lo eres todo
Como no cantarte una y mil veces la mejor poesía
Si por ti yo tengo esta suerte inmensa de andar por el mundo
Cantando y llevando un mensaje de amor a los corazones.

Te agradezco en nombre de todos aquellos, que te olvidaron
Y de aquellos que cada día, más se alejan de ti
Te agradezco incluso el Don que me diste de seguir cantando
Y poder decirte con toda mi voz, Dios yo te amo tanto!

sábado, 31 de enero de 2009

Grandeza Infinita


Grandeza Infinita

No alcanzo a comprender
la grandeza infinita de mi Creador,
Mi Señor, mi Dios...
Todo su amor y su bondad,
su paciencia, su paz.

Esa paz que puede uno sentir
sin entender el como, ni el porqué,
el gozar de su presencia palpable e invisible,
el sólo saber que es Él,
y que es mi amigo...



Ruth L. Acosta

domingo, 11 de enero de 2009

A mi Mami...



Mamá... como no dedicarle un espacio especial, y sobre todo, hoy en su cumpleaños...

Que puedo decir? De sólo pensarlo, se atraganta mi garganta. Es una de las mayores bendiciones en mi vida, el mayor ejemplo de fortaleza que podamos tener mis hermanas y yo.

Sin duda, es a quien más admiramos (porque voy a hablar, sin temor a equivocarme, en nombre de ellas también) y más respetamos en nuestra vida. No sólo le debemos el habernos sacado adelante -con un esfuerzo triplicado, dado que éramos tantas-, sino ser siempre un gran apoyo para todas nosotras en los momentos buenos, pero sobre todo en los difíciles. Recuerdo que fue un poco dura, y poco permisiva con nosotras, lo necesario, cosa que ahora lo agradezco, ya que gracias a ello, nos protegió de tantos peligros que acechaban por doquier, pero también recuerdo que se daba el tiempo de compartir con nosotras momentos divertidos. Formó a varias hijas, quienes hasta ahora puedo decir, somos buenas mujeres, buenas hijas, buenas hermanas y quienes hemos formado hermosas familias.

Es Usted para nosotras como una roca, dura y maciza, de donde nos agarramos fuerte cuando los vientos nos llegan a miles de kilómetros por hora. Representa nuestro hogar, nuestro equilibrio, nuestra mayor fuerza.

Se me vino a la mente una remembranza de las muchos que guardo, tengo tan presente, que estando en secundaria, la veía llegar a la escuela a preguntar por nuestras calificaciones y comportamiento. Cuando la veía pasar por los pasillos de la escuela, se me venía una emoción tan fuerte de saber que esa Señora Hermosa era mi Madre, y me llenaba de satisfacción y orgullo; recuerdo que me moría de ganas por decirle a mis compañeros quien era esa Señora.

Agradezco a Dios infinitamente, el que la tengamos con nosotros y además tan hermosa, llena de vitalidad y amor para todos, aún y cuando sea tan rezongona.

Dios la bendiga siempre, La Amo con todo mi corazón!

¡Feliz Cumpleaños Mami!