domingo, 31 de mayo de 2009

Mamá Ruth

Mi Adorada Mamá Ruth

Hay sentimientos que definitivamente no son fáciles de compartir, hay historias personales que uno se guarda en lo más profundo, quizá, porque dicen todo de uno. Me he guardado tantos años, muy profundamente en mi corazón y en mi mente, el recuerdo de mi Maravillosa Abuela Materna, la Mtra. Ruth Hernández Duarte, de quien heredé no sólo el nombre, sino el gusto exquisito de muchas cosas que ella hacía y disfrutaba a plenitud.

Me siento un poco nostálgica, es por lo general, cuando la extraño más. Con ella viví gran parte de mi infancia y unos cuantos años de mi entrada adolescencia. Fueron los años más felices de mi vida que recuerdo. Dejó tanto en mi persona, creo que en gran medida, soy lo que soy, gracias a ella. Así que ya saben a quién reclamar.

Ella vivió algunos años sola, bueno, no precisamente sola, ya que vivía con ella mi tío el menor, pero como todo buen joven estudiante y quien en ese entonces estaba en el pleno disfrute de su soltería, pues ella estaba sola la mayor parte del tiempo. No le gustaba dormir sola, eso es sólo una de las pequeñas cosas que heredé. Pero recuerdo, como si fuera ayer, que dormir con ella era una grata experiencia. Siempre había algo que contar, era yo una niña, y tengo tan presente, que me platicaba cosas que a veces yo no entendía, pero que ella con ejemplos, me escenificaba completamente su relato.

Me maravillaba cada noche, ya que eran noches mágicas, llenas de historias, en ocasiones, en su gran mayoría, me contaba fábulas, todas con una moraleja al final, recuerdo que alguna vez le pregunté si realmente se las sabía ó si las inventaba en el momento, porque no recuerdo que haya repetido alguna, otras noches, me contaba historias bíblicas, y a veces me hacía memorizar Salmos y Proverbios, recuerdo que no nos dormíamos sin antes agradecerle a Dios, y siempre me pedía que orara por las dos y en voz alta, le gustaba escucharme cuando hablaba con Dios, no sé porqué... incluso, recuerdo que algunas noches cantamos juntas algún corito cristiano que yo desconocía y otras tantas me contaba de su pueblo y sus andanzas de jovencita, pero lo que más recuerdo, es un cuento que me contaba, el cual le pedí que me lo relatara muchas veces, porque lo hacía de un modo, que llorábamos las dos de la risa, me encantaba su risa, la tengo muy presente...

Era una Señora, una dama en toda la extensión de la palabra, quien le tocara la mala fortuna de que mi abuelo la abandonara, pero esa es otra historia que me voy a reservar por respeto a su memoria. Tuvo seis hijos, tres mujeres, una de ellas mi madre y tres varones, le tocó conocer a sus 16 nietos. Ella fue maestra de educación primaria, ya estaba jubilada cuando yo nací, la recuerdo tierna, inteligente, discreta, sumamente prudente, alegre, respetuosa, amable, trabajadora, regañona (cuando lo merecí), y la recuerdo juguetona.

Como toda buena maestra, me dejó claro la importancia que tiene, para una persona tener una buena ortografía, -"Dice mucho de la persona"- me decía, y recuerdo que en las tardes, se sentaba en su mecedora y se ponía a tejer, me sentaba yo a sus pies en el suelo, tenía yo en ese entonces como siete u ocho años, y como una especie de juego, me dictaba palabras, las más difíciles que se le pudieran ocurrir, era una lista de 20 palabras, al final me las revisaba y me hacía hacer planas completas cuando era necesario corregir algún error ortográfico, suena raro, lo sé, pero me gustaban esos momentos, me encantaba el hecho de que dedicara su tiempo a enseñarme cosas. La lectura era otra de sus pasiones, tenía un librero en su sala de estar, el cual estaba lleno de cosas maravillosas y de libros, por supuesto. Me recuerdo tantas tardes escudriñando su librero, con regalos que mi tío Rubén le traía de sus innumerables viajes por el mundo, pero también le traía libros, fue entonces, donde empezó mi gusto por la lectura. Ah! pero también me regaló una biblia, la primera, era, sin duda alguna, su libro favorito, el cual leía sin falta un capítulo todas las noches.

Recuerdo como no se cansaba de decirme que todo lo que yo quisiera en ésta vida lo podía lograr, que era cuestión de que lo deseara de corazón, le echara muchas ganas, pero sobre todo, que lo hiciera en el nombre de Dios, que cuando alguna vez, titubeara en mi camino ó tuviera miedo por alguna razón, que me bastaba con decir las palabras mágicas y todo estaría resuelto "Todo lo puedo en Cristo, que me fortalece".

Mi abuela era cristiana, toda su familia lo era y lo seguimos siendo. Tenía la costumbre de asistir a la Iglesia Bautista, los miércoles en la noche al Servicio de Oración, en donde siempre la acompañaba, por lo menos dos horas, recuerdo que alguna vez, siendo yo muy pequeñita, me quedé dormida, en medio de la oración, error, era lo peor que se me hubiera podido ocurrir, fueron las veces que recibí de ella un gran pellizco, el cual me sacaba hasta las lágrimas, era para ella un lugar en donde tenía que guardar absoluto respeto y me lo hacía saber a cada rato, pero con dos pellizcos fueron suficientes para que entendiera. Íbamos también los domingos en la mañana y en la tarde, aunque después empecé a asistir, pasados unos cuantos años, los miércoles, sábados en la mañana y en la tarde y los domingos a ambos servicios... sí, me imagino lo que les pueda pasar por la mente, pero realmente, fueron esos años muy especiales para mi, las bases ahí están, muy bien aprendidas.

Vivía en una casa enorme, la recuerdo enorme, no sé si la veía yo así porque era pequeñita, pero a la hora de hacer el aseo, vaya que la encontraba de grandes proporciones, entre las dos hacíamos la limpieza. Me recuerdo en esos días, y me impresiono, de que era tan grato para mi todas esas experiencias. Tenía un gran jardín en su patio trasero, recuerdo que a la entrada de su casa, se podía ver un largo pasillo que conducía hasta el patio, desde donde, al fondo se apreciaba su hermoso y verde jardín. Tenía su casa llena de plantas, las cuales cuidaba con esmero, en su patio tenía, recuerdo, un enorme gallinero, en donde tenía gallinas ponedoras, gallos, gallinas japonesas, codornices, patos y hasta un pavorreal, el cual, lo tuvo poco tiempo; pero también tenía una jaula en donde tenía conejos, creo que ella misma no sabía cuántos había exactamente, porque hacían cuevas y de repente salían sin parar, recuerdo que era lo que más me gustaban. Le encantaban las aves, tenía además muchos, muchos pájaros. Tenía una enorme jaula en donde había, si mal no recuerdo, casi 100 canarios de diferentes colores, blancos, amarillos de diferentes tonalidades y hasta canarios mariposa, esos los recuerdo porque eran de diferentes colores, ya no me ha tocado ver otros; tenía también dos loros, de esos que hablan y que le llamaban por su nombre "Rrrrrrut"; y como olvidar aquel chonte, los periquitos del amor y su preferido, el cadernal, un pájaro rojo con los pelos parados. La recuerdo todas las mañanas, cantando uno de sus coritos preferidos, siempre cantando y limpiando las jaulas, ella unas, yo otras, me gustaba escucharla, mientras les preparaba el alimento especial a sus queridas aves... como no recordarla cuando veo alguno de esos animalitos...



Aquí estoy en el patio, con uno de los conejos y "catita" su perrita pequinés, tenía yo como cinco años.

Vaya, como olvidar esas largas trenzas que me hacía mientras comía el desayuno tan delicioso que me preparaba, ah! pero como olvidar los jalones que me daba, cuando estaba yo deteniendo con una mano mi cabeza, medio dormida masticando lentamente mi comida... y me decía, -Ándale tortuga, que se te va a hacer tarde para ir a la escuela...- desde siempre he sido lenta y malísima para comer, aunque lo poco que como, lo disfruto.

He aqui mi abuela con uno de sus conejos.

Recuerdo que siempre tenía algo que hacer, tenía un delicioso sazón para la comida, aunque mi madre, heredara el sabor de sus tamales, pero esas empanadas de higo que ella horneaba y sus deliciosas tortillas de harina, jamás las volveré a disfrutar, no con su sabor, era una magnífica cocinera, aunque recuerdo que si tenía una regla que se autoimpuso y seguía al pie de la letra, ella no cocinaba los domingos, era su día de descanso y era cuando nos reuníamos toda la familia, sin faltar uno sólo. Ah! que días aquellos... que hermosos recuerdos...

Ella hacía magia con sus manos, tejía, bordaba, hacía un sin fin de trabajos manuales, artesanales, diría yo, recuerdo que me enseñó a tejer, con gancho y aguja, tejía desde cobertores, manteles, capas, sombreros, bufandas, zapatos (si, unas chanclas divinas), tenía el talento de ver por dos segundos un tejido que le gustaba, incluso en la televisión y lo sacaba igualito. Recuerdo que tejió para mi un suéter rosa muy bonito, una capa y varios gorritos.

Hacía con sus manos, unos árboles bonsai de chaquira y lentejuelas, en donde le ayudaba a ensartar los diminutos canutillos y en donde pude ver, paso a paso, como terminaban siendo un esplendoroso árbol aquellas tiras de canutillos y lentejuela, tengo uno sólo, y lo conservo como un gran tesoro. Algún día me animaré a hacer los míos.

Tocaba el piano, cantaba divino, recuerdo que muchas tardes nos sentábamos las dos y ella tocaba su pequeño órgano que le regalara mi tío Rigoberto y que tenía en la sala de su casa, y las dos cantábamos al unísono... no era una gran pianista, pero para mí, era la mejor de todas.

Tenía yo recién cumplidos mis doce años, ya estaba en secundaria y mi mamá me llevó a casa, me puso en otra escuela, pero los viernes en mediodía, yo tenía ya lista mi maleta y salía corriendo a casa de mi abuela y pasaba con ella los fines de semana.

Era mi mejor amiga, mi madre, mi abuela, mi maestra, mi ejemplo, mi orgullo, mi confidente... era increíble lo bien que me entendía, en aquellos días, me gustaba un chico de la iglesia, y me dió por maquillarme, ponerme mis zapatillas de tacón alto y me peinaba de diferentes maneras, recuerdo que ella me prestaba su perfume y su maquillaje, algo que a mi mamá no ponía muy contenta, ese fue uno de los pocos motivos que las escuché discutir por mi causa, y tengo tan presente que mi abuela le dijo -Déjala, quiero ver como se va a ver de "muchacha", (de jovencita, quería decir), porque no alcanzaré a verla... - y no se equivocó... murió once días después de que yo cumpliera mis trece años...

Se acabó mi mundo... ha sido el dolor más grande que me ha tocado vivir en toda mi vida... tardé muchos años en entenderlo y otros tantos en aceptarlo. Los primero años me fue difícil hablar de ella, bueno, no lo hice, me dolía en el alma, y cuando escuchaba a alguien de mi familia que la mencionaban, me ponía muy mal. Pasaron más de 10 años para que finalmente yo pudiera hablar de ella sin romper en llanto. La he extrañado cada día de mi vida, y más en una fecha especial, en los momentos malos y sobre todo en los buenos... he buscado sin cesar su consejo, su abrazo, su beso, su bendición que nunca me faltó... Ahora pueden entender, que no es fácil para mi compartir esto, pero necesitaba hacerlo, de algún modo, cuando la recuerdo, siento que la tengo a un lado mío... bendiciéndome desde esa estrella, la más brillante de todas, y desde ahí me sonríe...

44 comentarios:

Alijodos dijo...

Pues debes habalar de ella por que es una buena manera de mantenerla viva de verdad...lo digo por experiencia...Un abrazo ruth...

Ruth L. Acosta dijo...

Hola Alijodos...

Créeme que la recuerdo todo el tiempo y la sueño constantemente... no me es muy sencillo hablar de ella, no porque no la recuerde, sino porque su ausencia duele demasiado...

Te mando un beso hasta España. Ya te extrañaba.

MAJECARMU dijo...

RUTH,te felicito ante todo por la calidad humana que muestra generosamente tu escrito..!

Tus vivencias son mis vivencias..tus cuentos son mis cuentos y tus recuerdos son mis recuerdos imborrables..!

Siguen con nosotros en la mente y en el corazón..los seres queridos son las raices que sustentan nuestra vida..Ahí veo a tu abuela junto a ti,disfrutando de tus letras,recreándose en su nieta,orgullosa de que siga siendo una extraordinaria "niña-mujer"..Y estoy segura de que siempre será así..!
Ha sido un tremendo placer conocerte RUTH..y seguir leyéndote,sin distancias y sin tiempo..
Un abrazo muy fuerte de tu amiga
M.Jesús.

Fernando dijo...

Querida amiga: me ha emocionado el relato que haces de tu abuela. Verdaderamente, qué necesario es defender a la familia y no tratar de destruirla como hacen algunos gobernantes que yo conozco y sufro.El impacto que haa podido dejar en ti las enseñanzas y y el ejemplo de tu querida abuela puede considerarse como un doctorado de vida, con premio extraordinaro.Tu abuela ha viajado por Torrelodones y nos ha dejdo un aroma de honestidad y dulzura, Un beso muy fuerte.

Anabel Botella dijo...

Qué bonito homenaje le has hecho a tu abuela. Una mujer admirable en todos los sentidos. Me parece que tienes su mirada, y al menos has heredado no sólo el nombre, sino también su amor por las letras.
Saludos desde La ventana de los sueños.

Anónimo dijo...

Qué bella infancia te regaló tu abuelita y que bien que sigas recordando con tanta claridad esos momentos.
Sé feliz Ruth, porque así como ella te hizo feliz a ti, tú la hiciste feliz a ella.
Besos.
Yadira.

Inés dijo...

Ruth, qué precioso post y qué recuerdos e infancia tan maravillosas.
Creeme si te digo que lo he leído dos veces y me emocionáste.

Gracias por compartir momentos tan mágicos y especiales.

muchos besos,

IanmNick dijo...

Capté todo tu mensaje querida Ruth. Definitivamente te enseñó muy bien lo básico de las letras. Es un placer saber de que una persona tan especial formó parte de tu vida, dejando algo de lado lo de iglesia bautista, veo que mamá Ruth era una mujer de grandes principios... de esas abuelas que ya no quedan, de esas que ya están en via de extinción.
¡Muy linda tu publicación!
¡Dios te bendice!

Natalia Astúa Castillo (Natalia Astuácas) dijo...

Querida Ruth... ... ...
Wow... que rico que podás compartir tanto recuerdo, tanto sentimiento de tu abuelita... esas mágicas mujeres que se quedan con nuestro corazón por su sapiencia, amor inmenso, calidez, ternura, comprensión...

Ahhh (suspiro) son hermosas las abuelas y las amamos, y las llevamos en el alma...

Un beso amiga, cuidate mucho, besitos y abrazos.

caselo dijo...

El mundo no se acabó porque tu abuelita sembró toda la vida en ti. Mi querida Ruth me siento muy orgulloso de ti. Realmente tu historia es conmovedora, honesta y muy amorosa. Afortunadas las dos que compartieron esos años maravillosos que no quedaron solamente en el recuerdo. Ella habita en ti, te dejó un legado que has preservado y logrado transmitir en todo lo que haces. Me siento identificado con cada una de tus palabras, me hiciste suspirar con el perfil que hiciste de tu abuelita. Aplausos por montones, felicitaciones y un abrazo de osos... Por supuesto no faltará mi besito de mago.

Carlos Eduardo

noelia dijo...

muy bonito lo que e has dedicado a tu madre!!! besos

GALAXY dijo...

★∵☆.◢◣   ◢◣
   ◢■■◣ ◢■■◣
  ◢■■■■■■■■■◣
  ◥■■■■■■■■■◤
   ◥■■■■■■■◤ 
    ◥■■■■■◤
     ◥■■■◤    
      ◥■◤
       ▼
        \
         \  
          \
           \
            \
             \
              \         
               \ ●
                ︾》
                《
       _ˍ▂▃▄▅▆▇███▇▆▅▄▃****
HOLA AMIG@, EN LA VASTITUD DEL OCEANO CÓSMICO
SOY FELIZ DE COMPARTIR UN
PLANETA Y UNA EPOCA CONTIGO.
UN ABRAZO.
CHRISSSS
La imaginación nos llevará a menudo a mundos que no existieron nunca. Pero sin ella no podemos llegar a ninguna parte.Es posible que el Cosmos esté poblado con seres inteligentes. Pero la lección darviniana es clara: no habrá humanos en otros lugares. Solamente aquí. Sólo en este pequeño planeta. Somos no sólo una especie en peligro sino una especie rara. En la perspectiva cósmica cada uno de nosotros es precioso. Si alguien está en desacuerdo contigo, déjalo vivir. No encontrarás a nadie parecido en cien mil millones de galaxias.
Carl Sagan.

Edgardo dijo...

Con esta entrada dejas ver tanto de vos como de ella. Desde donde este (en el cielo como te enseño desde pequeña, porque te hizo apreciar la fe y a Dios) debe agradecerte que la recuerdes como lo haces y que le cuentes al mundo lo que fue su vida. Ahora no solo vive en vos, sino que vive en todos nosotros.

Para mí es un placer haber leído tu entrada, en mi caso, mi abuela que falleció hace 10 meses era también mucho más que una abuela (por lo pronto, fue y es la persona que más quiero) y todavía no me acostumbro a no verla a diario como lo hacía, aun siendo ya mayor y teniendo mil cosas en la cabeza y en el día, siempre me hacía un hueco para estar con ella y disfrutarla a más no poder.

Ya me puse triste (ojo, esta todo bien, no esta mal ponerse nostalgicos, el recuerdo muchas veces trae un poco de tristeza, por los que no estan, por lo que ya no será), que increíble son nuestros abuelos.

Te dejo un fuerte y sentido abrazo.

HologramaBlanco

Ruth L. Acosta dijo...

Hola querida Ma. Jesús,

Gracias por tus hermosas palabras, llenas de un gran encanto y cariño hacia mi persona y mis escritos...

Ha sido un placer conocerte también, es un gusto muy grande tenerte en casa.

Te mando un beso y un fuerte abrazo hasta Madrid, España, con mucho cariño...

Ruth L. Acosta dijo...

Hola Don Fernando...

Me honra Usted con su visita, y que lindo lo que dice usted de mi abuela... es la persona más grandiosa que ha pasado por mi vida, sin lugar a dudas... como no estar orgullosa de ser su nieta??

Le dejo un beso con mucho cariño hasta Torrelodones, Madrid, España.

Ruth L. Acosta dijo...

Mi querida Anabel,

Gracias por tus palabras, gracias por tu cariño...

Lo que he escrito de mi abuela, es sólo una pequeña parte de lo que recuerdo y hay en mi mente... no me alcanzaría el blog, y además, es bueno guardarse cosas para uno y para los nietos (que alguna vez tendré... eso espero).

Te mando un beso muy fuerte hasta Valencia, España con mucho cariño.

Ruth L. Acosta dijo...

Hola Mi Yadira...

Gracias, es increíble lo que es la mente humana, verdad? como podemos guardar momentos tan especiales vividos muchos años atrás, y a veces no recuerdo claramente que fué lo que hice ó comí un día anterior...

No olvides que tu formas parte de mi bella infancia...

Te dejo un beso con mucho cariño amiga...

Ruth L. Acosta dijo...

Hola Inés!!...

Que gusto tenerte en casa, gracias por tus lindas palabras, que contenta me pone el hecho de que te haya gustado mi escrito, el cual dediqué con mucho cariño a mi abuela...

Que lindo de tu parte, gracias por ese interés... te sigo a tu casita...

Saludos y te dejo un beso hasta Madrid, España.

Ruth L. Acosta dijo...

Hola Ian...

Gracias por tu visita y sobre todo por tus palabras...

Si, mi abuela fue especial, de esas mujeres que se dan poco en esta vida... un gran ejemplo, una gran amiga...

Te dejo mi cariño hasta Colombia, un beso.

Ruth L. Acosta dijo...

Mi querida Natalia...

Gracias por tus palabras y tu visita. Si, Natalia, el evocar recuerdos tan preciados, nos hace volver a vivir... tengo tanto que contar de ella, esa es sólo una pequeña parte, pero lo hice con mucho cariño...

Gracias por estar ahi... te mando un beso con mucho cariño hasta San José, Costa Rica con mucho cariño...

Ruth L. Acosta dijo...

Mi queridísimo Carlos Eduardo...

Gracias. Que te puedo decir? Compartir esto no es fácil, pero lo hice con mucho cariño. Gracias por tus palabras, por tu sensibilidad, por tu respeto y todo tu cariño...

Gracias por entender mis sentimientos y transmitirme tanto cariño...

Te dejo un beso siempre, el más cariñoso, hasta Bogotá, Colombia, gracias mi querido amigo.

Ruth L. Acosta dijo...

Hola Noelia!

Gracias por tu visita!! Me encanta que te guste...

Te mando un beso cariñoso hasta Valladolid, España.

Ruth L. Acosta dijo...

Hola Christian,

Gracias por tu visita, por tu lindo dibujo y esas palabras tan ciertas que dejaste para mi.

Te mando un beso hasta Buenos Aires, ARgentina.

Ruth L. Acosta dijo...

Hola Edgardo...

Gracias por tu visita y tus interesantes y sabios comentarios. Es un gusto tenerte en casa, siéntete bienvenido...

Gracias por tus palabras y cuanto lamento que tu abuelita haya fallecido, estoy segura que estará en un mejor lugar, seguramente platicando con mi abuela... Estoy segura que desde allá nos están viendo y bendiciendo...

Te dejo un beso hasta Buenos Aires, ARgentina con mucho cariño.

Ruth L. Acosta dijo...

AMIGOS:

LAMENTO MUCHO NO CONTAR CON EL TIEMPO SUFICIENTE PARA CONTESTAR A TIEMPO SUS COMENTARIOS, Y QUE LOS TENGO UN POCO DESATENDIDOS, HE ESTADO UN POCO ATAREADA Y CON MUCHOS PENDIENTES, PERO PROMETO QUE PRONTO ME PONDRÉ AL DÍA Y ESTARÉ CON USTEDES, VISITÁNDOLOS COMO SIEMPRE LO HE HECHO...

GRACIAS POR SUS COMENTARIOS Y SUS CARIÑOS, SIEMPRE ESTOY PENDIENTE AL MENOS DE LEER SUS COMENTARIOS, LOS CUALES ME LLENAN DE GUSTO Y DE CARIÑO. DEJAN EN MI ROSTRO UNA SONRISA MUY BIEN MARCADA... ;)

DIOS LOS BENDIGA A TODOS, CUÍDENSE MUCHO Y NOS VEMOS PRONTO!!

BESOS

Arwen dijo...

Hola Ruth me gusto mucho tu entrada llena de sentimientos hacia tu abuela. debio de ser una persona muy especial...has detallado todo con muchisimo amor y siempre vivira en tu corazon...besitosssss

MAJECARMU dijo...

Mis recuerdos y mi cariño para esa niña de trenzas que perdura en tu alma, y es un placer descubrirlo..!

Un abrazo muy fuerte.
M.Jesús

Patricia dijo...

Hola Ruth quiero felicitarte por compartir tan abiertamente tú alma y tú corazón. Tús experiencias son lindas y sobre todo, que para mí es lo más importante, has sabido retener contigo todo lo bueno, lo positivo, hasta del pellizco de la abuela, lo has visto como enseñanza, eso habla de tú buen corazón de tú escencia como persona y seguro abrá mucha gente que aprederá de tús experiencias.
Felicidades!!!!!! y ten por seguro que seré una lectora de tú blog.

Ana Gabriela dijo...

Ruth hermoso escrito ,es verdad es muy dificil hablar de lo intimo , pero esto que compartes es maravilloso ,gracias.
Un abrazo

P. Vargas dijo...

Estas fotos, el texto, señorita me han hecho llorar al recordar la dicha que es tener a mi abuela aún conmigo. Gracias por el texto, cuidate!

Martín dijo...

Me hiciste acordar a mi abuela. Por suerte ella aun vive. Saludos

Resih Umar dijo...

Muy enternecedora esta entrada en que abres tu corazón y nos haces partícipes de tus recuerdos.

Hemos de agradecer por haber compartido grandes momentos con esas mujeres maravillosas que también son nuestras madres. Qué dolor cuando ya no están. Lo noto en tantas personas. En fin, parte de lo que hemos de vivir estando en vida.

Te mando muchos abrazos, Ruth.

Ruth L. Acosta dijo...

Hola Arwen,

Gracias por tu visita. Si, mi abuela fue una persona muy especial en mi vida... alguien que me dejó mucho...

Gracias por tus comentarios, saludos hasta Valencia, España.

Ruth L. Acosta dijo...

Hola querida María Jesús,

Gracias por tus palabras y todo tu cariño.

Te mando un beso hasta Madrid, España.

Ruth L. Acosta dijo...

Hola Mi querida Patricia Loustaunau,

Que enorme gusto me da tu visita!! Gracias por tus palabras y comentarios llenos de cariño.

Me da gusto que te haya gustado mi blog, lo he mantenido y alimentado con mucho cariño. El escribir reconforta mi alma, y es una manera de expresar lo que hay dentro de mi, de compartir un poco mis sentimientos, pensamientos, reflexiones, a veces, con el único fin de relajar mi espíritu y muchas otras de invitar a la reflexión... pero sobre todo de ejercitar mis escritos... siempre se aprende un poco cada día...

Te dejo un beso lleno de cariño hasta San Diego, California, a tí, a Patricia, Enriquito y Enrique, que no los consideramos amigos sino más bien familia.

Gracias por tu cariño, me siento orgullosa de contar con una seguidora como tú. Gracias.

Ruth L. Acosta dijo...

Hola Ana Gabriela,

Es cierto, no es fácil compartir cosas tan íntimas, pero a veces, resulta ser un poco liberador escribir de los que nos duele, y dejamos en esas líneas un poco de nuestro dolor, pero éste mismo, convirtiéndose en esperanzas.

Te mando un beso hasta Córdova, Argentina, con mucho cariño. Gracias de nueva cuenta por tus palabras.

Ruth L. Acosta dijo...

Hola Pablo Esteban Vargas,

Que gusto me da que tengas a tu abuela contigo, ámala, cuídala, disfrútala al máximo, es uno de los mayores tesoros que la vida nos regala...

Te mando un abrazo con mucho cariño hasta Alajuela, Costa Rica.

Ruth L. Acosta dijo...

Hola Martin Gardella,

Gracias por tu visita, eres bienvenido a mi espacio!!

Que lindo que tengas a tu abuelita contigo, disfrútala mucho...

Te mando un abrazo hasta Buenos Aires, Argentina.

Ruth L. Acosta dijo...

Hola Mi querido Resih,

Que agrado me da tu visita, ya te extrañaba, pero he podido ver que te la has pasado muy ocupado montando tus exposiciones y tus obras de teatro... con un gran talento!!...

Gracias por compartir cosas tan importantes conmigo, y gracias por visitar mi espacio y por tus comentarios y tu cariño.

Te mando un beso hasta la Cd. de México con mucho cariño.

Adolfo Payés dijo...

Que dulzura de entregas nos haces con esta entrada, y no sé como me la perdí que vengo tarde. lo siento.. la verdad que lo siento..

esta lindo tu escrito esencia viva de tu alma..

saludos fraternos con mucho cariño
un abrazo

besos

pd: espero no faltar de leerte.
besos

Belkis dijo...

Muy bello homenaje a tu abuelita y al amor que las unió. Un afectuoso saludo.

princesa_ dijo...

Va a hacer un año que he perdido a mi madre. Sé que lo que has podido sentir por tu abuela. Me ha costado mucho escribir lo de mi madre "el día de la madre" que para mí lo son todos, siempre he considerado esos dias propios de centros comerciales.
Al leerte me lo has recordado y he llorado angustiosamente.
Mi mejor beso para tí.

Alfonso Ruiz Bustamante dijo...

Hola Ruth, se me hace raro llamare así, para mi eres Tita, que hermoso relato, leerte y recordare de pequeña... me tocaste el corazón, me llevaste a las lagrimas al recordar a "miama ruti" así le decíamos ¿recuerdas? que delicia pasar el tiempo con ella... gracias por traer tan gratos recuerdos a mi mente y lo de la comida lenta jajaja me llevaste del llanto a la carcajada que casi despierto a mi amada Cecy a estas horas de la madrugada, te decíamos tortuguita por tu lentitud para comer, gracias de veras gracias por tan bello escrito.
un beso.

Alfonso Ruiz Bustamante

Migue dijo...

Ruth,
amiga, es un placer reencontrarme con tus letras después de tanto tiempo.Me encanta el lujo de detalles que utilizas.De tu querida abuela tenías mucho por contar y me alegra que lo hayas hecho.
Un abrazo enorme para ti.