sábado, 10 de enero de 2009

A mi hija...


A Mi Hija

En esa casita ficticia,
Con esa hermosa muñeca,
Con mis dispuestas amiguitas
A siempre jugar a las mamitas.

Estuviste en mis pensamientos,
En lo más profundo de mi corazón,
Y al encerrarme en mi silencio...
Siempre te encontraba en ese rincón.

No veía tu cara, ni tu pelo,
No oía tu voz,
Pero siempre conversábamos
Al mismo tono las dos.

Quien lo creería?
Que serías igual a mis sueños,
A mis ilusiones de niña,
Y que algún día, sin más, aparecerías?

Siempre estabas tú,
Como mi mejor amiga,
Sabía que pronto te tendría...
Sí.. a ti... Querida hija mía.


Ruth L. Acosta